Secretos en una relación: qué tan saludable es contarle todo a tu pareja

La doctora Hatty Lee, especialista en pareja y familia, explica que mientras los secretos en una relación pueden ser perjudiciales, la privacidad es un estado de necesidad de cualquier persona

Secretos en una relación

Los secretos en una relación, la privacidad y la confianza son elementos de que se trabajan a partir de los límites con tu pareja. Crédito: Freepik

Este es un escenario que indudablemente se convierte en un arma de doble filo. Si bien tu pareja se sentiría agradecida de que le cuentes todo, siempre habrá alguno que no le agrade, lo que podría dar pie a discusiones y desacuerdos. Para que esta temática de los secretos en una relación sea saludable ambos tienen que tener en cuenta dos cosas: la primera es saber qué tipo de secretos van a revelarse, y la segunda, que considero fundamental, es conocer cuál es la diferencia que tienen con la privacidad.

Entiéndeme lo siguiente, mi querida amiga o amigo, por más que hagas un pacto escrito, notariado y con juramento de amor con tu pareja, esto no garantiza que esa persona vaya a cumplirlo. ¿Y sabes por qué no lo va a hacer? porque en la vida hay situaciones que deben y necesitan “morir” con uno. Esto no es egoísmo y tampoco un engaño, es un sentido de preservación humana.

Por ejemplo, imagina que tu novio te cuenta que antes de enamorarse de ti le gustaba una de tus amigas, pero aunque nunca ocurrió nada, es probable que no te sientas de la misma forma. Entonces partimos de la base de que cuando son secretos que no edifican, no necesitan soltarse.

Es como si tu pareja te contara todos los detalles de la sexualidad que vivió con su ex, que ahora se conviertieron y permanecen como un secreto. Cuando se trata de una información o una historia que no aporta nada positivo, lo más saludable es que se mantenga reservada.

Pero cuidado, porque los secretos no tienen por qué empañar la sinceridad. A ver, esto no tiene nada que ver con que tu pareja te sea infiel y luego lo oculte, o que tenga hijos con otra mujer y nunca te enteraste. No, nada de eso, estamos hablando de detalles personales que no tienen que ser trascendentales, sin embargo, lo más conveniente es que se guarden.

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Te pongo otro ejemplo, imagina que durante su juventud tu esposo fue adicto a la pornografía. Aunque es una etapa superada, ese hombre se avergüenza de aquel pasado y se prometió a sí mismo que lo mantendría enterrado. ¿Estás comprendiendo de qué va esto?

La diferencia entre la privicidad y los secretos en una relación de pareja

La doctora Hatty Lee, especialista en matrimonios y asuntos familiares, asegura que mientras los secretos pueden ser perjudiciales, la privacidad es un estado de necesidad de cualquier persona.

“La gente a menudo cree que es necesario compartir todo para experimentar la intimidad o la cercanía, pero siempre le digo a mis clientes que escuchen sus cuerpos y consideren si se sienten seguros o cómodos al revelar lo que sea que están a punto de revelar”, explicó para Well and Good.

Más que pactos para contarse todo, deberías aprender a hacer límites con tu pareja. Existen detalles muy personales, que incluso a veces no nos pertenecen a nosotros, sino a alguien más, pero que también forman parte de tu privacidad.

Al punto que no se puede llegar es abusar de esa privacidad, es decir, convertir los secretos en privacidad resulta peligroso. Por más que haya respeto, un noviazgo o matrimonjo igualmente debe saber dónde comienza la confianza y dónde no es necesaria, pues solo así podrán mantener una vida en pareja y una vida personal.

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