El ejercicio físico beneficia los tratamientos médicos, según expertos
En personas con diabetes, el ejercicio mejora la función endotelial y vascular, reduce la presión arterial y los triglicéridos y mejora los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular
Expertos aseguran tener efectividad del ejercicio físico como tratamiento en más de 25 dolencias diferentes: cardiovasculares, metabólicas, pulmonares, neurológicas, psiquiátricas e, incluso, diferentes tipos de cáncer. Crédito: Studio Romantic | Shutterstock
El ejercicio físico es definido por todos, como cualquier actividad que produce movimiento corporal, y que, generalmente, produce beneficios progresivos en el estado de salud.
Cada vez son mejor conocidos los efectos producidos por el ejercicio para la salud tanto en prevención primaria como en secundaria y, recientemente, durante un tratamiento médico.
«Se ha demostrado que el ejercicio es muy beneficioso para la salud mental y para reducir el riesgo de depresión y ansiedad», asegura Jason Perry, M.D., médico especialista en medicina deportiva de atención primaria de Baptist Health Orthopedic Care.

«El ejercicio regular puede ayudar a mejorar nuestro sueño, mejorar nuestro equilibrio, prevenir caídas y fracturas al mejorar nuestra densidad ósea. Y se ha demostrado que ayuda a la salud del cerebro y la memoria», explicó.
El músculo no es solo el motor de nuestros movimientos: se trata de un órgano complejo con funciones reguladoras y metabólicas.
«De hecho, resulta un actor tan importante en la regulación del sistema endocrino que cuenta con sus propias hormonas: las mioquinas«, dijo el experto.

Estas hormonas tienen un efecto generalizado en el organismo, desde el sistema endocrino al inmune, pasando por el cerebro.
Tres formas de hacer ejercicio físico para cuidar la salud
Según Javier Prieto Troncoso, experto en salud de la Universidade de Vigo, los tipos de actividades que podemos incluir en el día a día y benefician la salud pueden dividirse en estas categorías:
Deportes
Baloncesto, judo, tenis, atletismo: «El deporte no solo es una forma fantástica de ocio activo, sino que también nos va ayudar a mantenernos en forma y cuidar nuestra salud«, dijo Prieto.

Asimismo, dice que es importante tener en cuenta los límites del cuerpo.
«Si nunca hemos practicado un deporte y queremos empezarlo, posiblemente antes necesitemos un acondicionamiento físico para evitar lesiones y molestias«, sugiere.
Actividad física
Engloba todo el movimiento que realizamos a lo largo del día, sin objetivo concreto. Es el resultado de desplazamientos o de tareas domésticas o similares.

«El gran paradigma es caminar. Acumular pasos diarios constituye una manera excelente de reducir la mortalidad por todas las causas«, recalcó Prieto en el artículo publicado.
Asimismo, expuso que se pueden fijar algunos objetivos, «deberíamos marcarnos entre 5 000 y 10 000 pasos diarios, acercándonos todo lo posible a los 10 000«, sentenció.
Ejercicio físico
Se refiere a aquella actividad que sí está organizada para conseguir una adaptación biológica concreta y mejorar la condición física.

Se ha demostrado que tanto el entrenamiento de fuerza como el ejercicio aeróbico son buenos para la salud.
De hecho, se pueden combinar ambos para maximizar sus efectos positivos.
Beneficios del ejercicio físico mientras tienes un tratamiento médico
De acuerdo a la información publicada en The Conversation, existen enfermedades extendidas que pueden ser mejor controladas con la práctica de ejercicio físico.
Tales como: la diabetes tipo II y la hipertensión, en las que los réditos de la actividad física son especialmente tangibles.

«En estas personas, el ejercicio mejora la función endotelial y vascular, reduce la presión arterial y los triglicéridos y mejora los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular».
Un buen ejemplo de ello son los tratamientos de diferentes tipos de cáncer. Se ha observado que los pacientes que realizan ejercicio durante la quimioterapia ven reducida la fatiga y mantienen una mejor función de su sistema inmune.
Las personas en diálisis también pueden beneficiarse de un programa de ejercicio físico adecuado a sus circunstancias.

El ejercicio debe ser visto como parte fundamental en el tratamiento, como coadyuvante de la terapia farmacológica y la diálisis.