Científicos reclasifican el talco como probable causante de cáncer

La nueva clasificación del talco por parte de la OMS es un aviso sanitario importante, no una sentencia para cada consumidor

mujer aplicando talco

El riesgo real depende de la dosis, la frecuencia y la vía de exposición, siendo el uso perineal de polvos de talco el de mayor preocupación.  Crédito: Shutterstock

Un grupo de 29 científicos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud, ha reclasificado el talco como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, según publicó la revista The Lancet Oncology.

La decisión se basa en la combinación de evidencia limitada de cáncer de ovario en humanos, pruebas suficientes en animales y evidencia mecanicista sólida. Esta noticia llega en un contexto de creciente litigio contra Johnson & Johnson, que ha enfrentado veredictos millonarios y ha anunciado el fin de la venta mundial de sus productos de talco.

El significado de la nueva clasificación de la OMS

El talco, un mineral natural utilizado durante décadas en cosmética (polvos faciales, desodorantes) y en polvos para bebés, ha sido objeto de controversia por su posible contaminación con asbesto, un carcinógeno conocido. La IARC lo ubicó en el Grupo 2A, el segundo nivel más alto de certeza de que una sustancia puede causar cáncer.

Esta nueva clasificación, que lo eleva desde el Grupo 2B (“posiblemente cancerígeno”), se fundamenta en tres pilares de evidencia:

  1. Evidencia limitada en humanos: múltiples estudios observacionales han detectado un aumento en la incidencia de cáncer de ovario asociado al uso perineal de polvos de talco.
  2. Evidencia suficiente en animales: en pruebas de laboratorio, el talco ha demostrado su capacidad para inducir la formación de tumores.
  3. Evidencia mecanicista sólida: se ha comprobado que el talco presenta características clave de los carcinógenos en células humanas primarias y sistemas experimentales.

A pesar de ello, la oncóloga Alejandro Pérez Fidalgo del Hospital Clínico Universitario de Valencia matiza que el riesgo de desarrollar cáncer “va a depender de dosis de exposición, tiempo y forma de contacto con el talco” y que los estudios en humanos aún presentan “sesgos”, siendo el principal la contaminación cruzada con asbesto.

La contaminación con asbesto, el punto débil de la investigación

El principal factor de confusión en los estudios es la contaminación del talco con asbesto, un mineral que a menudo se encuentra en los mismos yacimientos. La propia IARC reconoce que esta contaminación “no se pudo excluir” en la mayoría de las investigaciones en humanos.

Esto es crucial, ya que el talco que contiene asbesto ya estaba, y sigue estando, clasificado en el Grupo 1 (“carcinogénico para humanos”) por la IARC.

Esta incertidumbre es precisamente uno de los motores de las demandas millonarias contra Johnson & Johnson, que alegan que sus productos estaban contaminados con este agente cancerígeno.

Los veredictos históricos contra Johnson & Johnson

En paralelo a la decisión científica, el gigante farmacéutico Johnson & Johnson, popularizador del talco para bebés, ha enfrentado una avalancha de litigios. Solo en 2025 se produjeron dos veredictos de gran repercusión:

  • Veredicto de 966 millones de dólares: un jurado de Los Ángeles otorgó esta suma a la familia de Mae Moore, quien falleció de mesotelioma (un cáncer agresivo causado por asbesto) tras usar el talco de la compañía.
  • Veredicto de 65,5 millones de dólares: en diciembre de 2025, un jurado de Minnesota concedió esta indemnización a Anna Jean Houghton Carley, de 37 años, quien desarrolló mesotelioma tras usar el talco para bebés de J&J durante su infancia.

Como resultado de esta presión, Johnson & Johnson ha anunciado que dejará de vender sus productos de talco a nivel mundial, reemplazándolos por versiones a base de almidón de maíz. Sin embargo, la compañía sigue defendiendo la seguridad de su producto, calificando las demandas como “ciencia basura” y argumentando que sus productos no contienen asbesto

Alternativas naturales y seguras para reemplazar el talco

Ante la duda, lo más prudente es optar por alternativas que ofrecen la misma función absorbente sin los riesgos potenciales asociados al talco. La industria cosmética ya está respondiendo a esta demanda, con un descenso del 27% en los lanzamientos de productos con talco desde 2018. Estas son las opciones más recomendadas:

  • Almidón de maíz (maicena): es la alternativa más popular y accesible. Es hipoalergénico, absorbe la humedad de forma excelente y ofrece los mismos beneficios funcionales que el talco, con un menor riesgo para la salud.
  • Almidón de arroz: muy suave, absorbe bien la humedad y es una opción excelente para pieles sensibles, además de ser un sustituto renovable y sostenible.
  • Polvo de coco: además de absorber la humedad, tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas.
  • Harina de avena: extremadamente suave y calmante, ideal para pieles atópicas o muy sensibles.

Puedes encontrar productos formulados con estos ingredientes o incluso preparar tu propia versión casera mezclando, por ejemplo, 250 gramos de almidón de maíz con unas gotas de aceite esencial de lavanda (que aporta un aroma agradable y propiedades calmantes).

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