Bruce Willis se retira de las pantallas tras diagnóstico de afasia: qué tan común es esta condición en EE.UU. y por qué llega

La mayoría de las personas que tienen afasia son de mediana edad o mayores

La familia de Bruce Willis anunció que se retira de las pantallas tras ser diagnosticado con afasia, un trastorno adquirido de la comunicación que afecta la capacidad de una persona para procesar el lenguaje.

La familia de Bruce Willis anunció que se retira de las pantallas tras ser diagnosticado con afasia, un trastorno adquirido de la comunicación que afecta la capacidad de una persona para procesar el lenguaje. Crédito: Photo by Angela Weiss / AFP | Getty Images

El actor y productor americano Bruce Willis se retira de las pantallas tras ser diagnosticado con afasia, un trastorno adquirido de la comunicación que afecta la capacidad de una persona para procesar el lenguaje, aunque no afecta la inteligencia.

Así lo informó su familia en un comunicado a la opinión pública en el que reconocieron que era una situación difícil para la familia, pero que lo estaban afrontando juntos.


“Estamos atravesando por todo esto como una unidad familiar fuerte, y queríamos hacer partícipes a sus fans porque sabemos lo mucho que significa para todos”

La mayoría de las personas que tienen afasia son de mediana edad o mayores. Sin embargo, cualquiera puede adquirirla independientemente de su edad, raza, nacionalidad y género, incluidos los niños pequeños.

Aproximadamente 1 millón de personas en los Estados Unidos tienen afasia en la actualidad, y casi 180,000 estadounidenses la adquieren cada año, de acuerdo con la Asociación Nacional de Afasia.

Esta enfermedad es el resultado de una lesión a una o más de las áreas del lenguaje del cerebro. La más común es por accidente cerebrovascular (ACV), cuando un coágulo de sangre o un vaso que gotea o se revienta corta el flujo de sangre a una parte del cerebro.

Entre el 25%-40 % de los sobrevivientes de un ACV adquieren afasia.

Asimismo, otras causas de lesiones cerebrales son golpes severos en la cabeza, tumores cerebrales, heridas de bala, infecciones cerebrales y trastornos neurológicos progresivos, como el Alzheimer.


La afasia generalmente es reconocida primero por el médico, quien ordena una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía computarizada (TC) para confirmar la presencia de una lesión cerebral e identificar su ubicación precisa.

Además, evalúa la capacidad de la persona para comprender y producir lenguaje, como seguir órdenes, responder preguntas, nombrar objetos y mantener una conversación.

Si se confirma la sospecha de afasia, el paciente suele ser remitido a un patólogo del habla y el lenguaje, quien realiza un examen completo de las habilidades de comunicación de la persona.

Sigue leyendo:



En esta nota

salud mental
Contenido Patrocinado