Crean prueba casera que detecta el VPH en solo 30 minutos
El biosensor portátil desarrollado en la Facultad de Ciencias de la UNAM identifica 10 genotipos de alto riesgo del Virus del Papiloma Humano (VPH)
Biosensor portátil de la UNAM detecta el VPH en 30 minutos con autotoma indolora. Crédito: Shutterstock
Científicas de la Facultad de Ciencias de la UNAM (México) crearon un biosensor portátil que identifica 10 genotipos de alto riesgo del Virus del Papiloma Humano (VPH) mediante una autotoma indolora, con resultados visibles en media hora, indico la casa de estudio en un comunicado.
Un problema de salud pública con rostro femenino
El cáncer cervicouterino es el segundo más común entre las mujeres mexicanas después del cáncer de mama, según la Secretaría de Salud. Tan solo en 2022, esta enfermedad provocó 4,243 defunciones en el país, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El HPV Information Centre señala que el 65% de las mujeres con cáncer cervicouterino presentan infección por los tipos 16 y 18 del VPH, considerados los más agresivos y vinculados al crecimiento anormal de células en el cuello del útero.
Pese a ser una enfermedad 100% prevenible, las barreras culturales, económicas y geográficas impiden el diagnóstico oportuno.
“Reflexionamos sobre dónde incidir y nos dimos cuenta de que miles de personas mueren al año por cáncer cervicouterino, una enfermedad totalmente prevenible. El problema no es técnico, sino social y económico: 27 millones de mujeres nunca se han hecho una prueba y muchas más la evitan por miedo, vergüenza o falta de acceso”, explica la doctora Tatiana Fiordelisio.
¿Cómo funciona el biosensor de la UNAM?
El dispositivo emplea la hibridación molecular, una técnica similar a la PCR, para identificar fragmentos del material genético del virus.
De acuerdo con la UNAM, la persona toma su propia muestra con un cepillo similar a un hisopo, la coloca en un tubo con líquido reactivo y, en 30 minutos, el resultado se muestra mediante un código de colores: un tono específico alerta sobre la presencia de cepas de alto riesgo (incluidos los genotipos 16 y 18) y otro señala variantes de menor peligrosidad.
El sistema es portátil, económico, fácil de usar, ideal para consultorios pequeños o clínicas rurales, y no requiere equipo costoso ni personal médico especializado. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere sustituir el Papanicolau por técnicas de detección molecular como el PCR, que identifican al virus antes de que cause daños celulares, pues la citología tradicional solo localiza lesiones cuando la enfermedad ya está avanzada.
Derribando barreras sociales y de género
La innovadora prueba de autotoma no requiere que una mujer acuda a un consultorio ginecológico ni que se someta a la incomodidad del espéculo metálico. La usuaria puede tomarse la muestra por sí misma, en privado, sin personal médico, y obtener el diagnóstico de manera rápida y económica.
Este enfoque busca eliminar obstáculos como la falta de atención médica en comunidades rurales, el costo de las consultas privadas y, sobre todo, la vergüenza y el miedo.
“Nos encontramos con casos donde incluso hubo violencia hacia el personal médico. Es terrible pensar que una cuestión moral o de pudor pueda costarte la vida”, advierte Fiordelisio.
La investigadora también denuncia el machismo como una barrera oculta, ya que en muchas comunidades, las mujeres no pueden acudir al médico porque sus parejas lo prohíben, especialmente si el especialista es hombre. Ella misma ha afirmado que le da la impresión de que este cáncer “tiene una cuota de violencia de género en muchos casos”, señala.
Jimena Fernández de Córdoba, estudiante de posgrado de 26 años que participa en la validación clínica del biosensor, relató su experiencia: “Fue rápido, cómodo y sin dolor. Me explicaron todo y me sentí tranquila”.
Validación clínica y disponibilidad actual
El biosensor se encuentra actualmente en validación clínica ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Mientras se obtiene la certificación para su distribución masiva, la Facultad de Ciencias de la UNAM ya ofrece el servicio de detección mediante tecnología PCR certificada bajo la norma ISO 9001, de lunes a viernes, con citas que pueden agendarse en línea.
La plataforma que hoy permite detectar el VPH comenzó a desarrollarse en 2016 para medir hormonas y moléculas asociadas a enfermedades crónicas, y durante la pandemia se adaptó para la detección del coronavirus, lo que marcó un punto de inflexión.
El equipo de investigación ya cuenta con una patente y se encuentra en la fase de generación de datos de validación para presentar el desarrollo ante la FDA en Estados Unidos y agencias europeas, con el objetivo de iniciar su implementación formal en entornos de salud.
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