Trucos para limpiar tu aire acondicionado y proteger la salud de tu familia

Limpiar el aire acondicionado requiere unos minutos al mes y puede marcar la diferencia entre respirar aire limpio o aire contaminado

aire acondicionado

Los CDC advierten que el moho en sistemas de aire acondicionado puede causar infecciones respiratorias, tos, dolores de cabeza y neumonía. Crédito: Shutterstock

Enciendes el aire acondicionado buscando alivio del calor, pero sin saberlo, puedes estar llenando tu hogar de moho, bacterias y alérgenos. Un equipo sucio no solo enfría peor y consume más electricidad; puede estar enfermando a tu familia.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que el moho en los sistemas de ventilación y aire acondicionado puede causar estornudos, tos, dolores de cabeza, infecciones respiratorias e incluso neumonía. Para las personas con asma o alergias, los CDC señalan que la exposición al moho puede provocar reacciones graves, incluyendo sibilancias, falta de aire y opresión en el pecho.

Aunado a ello, la continua exposición al moho puede causar tos, picazón en los ojos, congestión nasal y reacciones severas en personas con asma o alergias. El moho prospera donde hay humedad, justo lo que encuentra dentro de un aire acondicionado con filtros sucios y bandejas de drenaje estancadas.

Si te preocupa la limpieza y no saber cómo hacerla, te explicamos en esta guía paso a paso.

¿Cada cuánto debes limpiar tu aire acondicionado?

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda cambiar o limpiar los filtros al menos cada tres meses, pero si usas el aire acondicionado a diario durante el verano, los expertos sugieren hacerlo cada mes. En hogares con mascotas, personas con asma o alergias, o en zonas muy polvorientas, la limpieza debe ser aún más frecuente.

Además de los filtros, el equipo completo debe recibir una limpieza profunda al menos dos veces al año: al inicio y al final de la temporada de calor. Estas con las señales de que tu aire acondicionado necesita atención urgente:

  • Menor capacidad de enfriamiento o flujo de aire reducido
  • Olores a humedad o a «moho» al ponerlo en marcha
  • Facturas de electricidad más altas de lo habitual sin un aumento en el uso
  • Polvo visible acumulado alrededor de las rejillas de ventilación
  • Agua goteando de la unidad

Lo que necesitas para limpiarlo

Materiales:

  • Destornillador (Phillips o plano, según tu unidad)
  • Aspiradora con cepillo para polvo
  • Paño o esponja suave
  • Manguera (si es posible)
  • Agua tibia
  • Detergente suave (jabón para platos)
  • Botella con atomizador

Evita usar lejía, vinagre o alcohol para limpiar las partes metálicas. Los expertos advierten que estos productos pueden corroer y dañar el metal. Tampoco uses cepillos duros que puedan doblar las aletas de aluminio del evaporador.

Paso a paso: cómo limpiar un aire acondicionado de ventana o split

Paso 1: Desconecta la unidad

Desenchufa el aire acondicionado de la corriente para evitar descargas eléctricas. Si la unidad está conectada directamente, apaga el interruptor correspondiente en el panel eléctrico.

Paso 2: Retira la cubierta frontal y el filtro

Abre la rejilla frontal y desliza o levanta el filtro para extraerlo. Algunas cubiertas tienen tornillos; guárdalos en un lugar seguro para no perderlos.

Paso 3: Limpia el filtro

Lava el filtro con agua tibia y detergente suave. Frota suavemente con una esponja para eliminar la suciedad acumulada, enjuaga hasta que el agua salga clara y déjalo secar completamente a la sombra.
Nunca pongas el filtro mojado de vuelta en la unidad. Un filtro húmedo es un caldo de cultivo para el moho.

Paso 4: Limpia el evaporador (la parte interior)

El evaporador está detrás del filtro, formado por una serie de bobinas y aletas de aluminio. Usa la aspiradora con el cepillo para eliminar el polvo y la suciedad de las aletas, con mucho cuidado de no doblarlas.

Luego, rocía las aletas con un detergente suave no espumoso en una botella atomizadora, espera unos minutos y enjuaga con agua limpia.

Paso 5: Limpia la parte exterior (condensador)

Si puedes acceder a la parte trasera de la unidad, retira hojas, polvo o cualquier residuo acumulado en el condensador y rocía suavemente con una manguera.

Paso 6: Limpia la bandeja de drenaje

La bandeja donde se acumula el agua condensada puede ser un foco de moho. Límpiala con un paño húmedo y asegúrate de que el drenaje no esté obstruido.

Paso 7: Vuelve a armar la unidad

Una vez que todas las piezas estén completamente secas, vuelve a colocar el filtro, la cubierta frontal y los tornillos. Conecta la unidad y enciéndela para verificar que funciona correctamente.

Cómo prevenir la acumulación de moho

  • Mantén la humedad interior baja. Los CDC advierten que el moho crece donde hay humedad, y el exceso de humedad es la principal causa de su crecimiento en interiores. Mantener la humedad por debajo del 50% ayuda a prevenir su aparición.
  • Seca las áreas mojadas en 24 a 48 horas. El moho comienza a crecer rápidamente en superficies húmedas, según los CDC.
  • Usa un deshumidificador si vives en una zona muy húmeda, como Florida o Texas, para reducir la humedad en el hogar.
  • Considera filtros HEPA. Los filtros de alta eficiencia pueden atrapar las esporas de moho del aire exterior antes de que circulen dentro de tu casa.

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