¿Sufres de hemorroides? alivia sus síntomas y prevenlas con estos hábitos sencillos

Incluir fibra, agua y ejercicio en la rutina diaria son hábitos clave para prevenir esta afección que padece el 35% de la población mundial

hemorroides

Las hemorroides afectan a más del 35% de la población, según la Asociación Mexicana de Coloproctología.  Crédito: Shutterstock

Se estima que al menos el 35% de la población mundial padece hemorroides en algún momento de su vida, y hasta la mitad de las personas las experimentará antes de los 50 años, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Coloproctología.

A pesar de su elevada prevalencia, el tabú y la desinformación siguen rodeando a esta afección, que en muchos casos puede prevenirse o aliviarse con hábitos simples como aumentar el consumo de fibra, mantenerse hidratado y evitar pasar largos periodos sentado en el inodoro.

Una afección más común de lo que parece

Estas venas inflamadas e hinchadas en la parte inferior del recto y el ano se clasifican en dos tipos principales: las hemorroides internas, que se forman dentro del recto y suelen ser indoloras, pero pueden sangrar, y las hemorroides externas, que se desarrollan bajo la piel alrededor del ano y pueden causar dolor, picazón e inflamación, señala la Clínica Mayo.

La causa principal de las hemorroides es el aumento de presión en las venas del ano y el recto. La institución médica afirma que los factores que contribuyen a esta presión incluyen:

  • Estreñimiento crónico y esfuerzo al defecar: hacer fuerza al evacuar es uno de los desencadenantes más comunes.
  • Permanecer sentado durante largos periodos, especialmente en el inodoro.
  • Embarazo y parto: el aumento de presión en la zona pélvica durante la gestación y el esfuerzo del parto son factores de riesgo bien documentados.
  • Sobrepeso y obesidad: el exceso de peso incrementa la presión sobre las venas rectales.
  • Dieta baja en fibra: el consumo insuficiente de fibra favorece el estreñimiento y, con él, el esfuerzo al defecar.
  • Alternancia entre estreñimiento y diarrea: esta fluctuación debilita y fragiliza la zona anal.

Pequeños cambios, grandes resultados

Los especialistas de la Clínica Mayo y el National Health Service (NHS) coinciden en que las hemorroides son, en gran medida, prevenibles con una combinación de hábitos saludables:

  • Aumenta el consumo de fibra: incorpora más frutas, verduras, legumbres y cereales integrales a tu dieta. La dietista, Kate Zeratsky, señala que una dieta rica en fibra no solo mantiene fuerte la pared del colon, sino que también puede prevenir las hemorroides.
  • Bebe suficiente agua: según MedlinePlus, una hidratación adecuada, de aproximadamente 1.5 a 2 litros diarios, es esencial para evitar el estreñimiento.
  • No retrases las ganas de ir al baño: posponer la evacuación puede endurecer las heces y aumentar el esfuerzo necesario.
  • Evita hacer fuerza y no te sientes demasiado tiempo en el inodoro: el esfuerzo prolongado y la presión mantenida son enemigos de la salud anal.
  • Mantente activo: el ejercicio regular previene el estreñimiento y mejora la circulación.
  • Evita estar sentado por largos periodos: levántate y camina cada cierto tiempo para aliviar la presión en la zona.

Qué hacer si ya tienes síntomas

Si ya padeces hemorroides, la Clínica Mayo y MedlinePlus recomiendan medidas sencillas para reducir las molestias:

  • Baños de asiento con agua tibia: sumergir la zona afectada en agua tibia durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día, puede reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Compresas frías: aplicar hielo o compresas frías sobre la hemorroide externa durante unos 15 minutos ayuda a reducir la hinchazón y alivia el dolor de forma inmediata.
  • Mantén una buena higiene: limpia la zona con suavidad y sin frotar para evitar irritaciones.
  • Cremas y supositorios: la Clínica Mayo indica que los productos de venta libre con hidrocortisona o anestésicos locales pueden ofrecer alivio temporal.

Cuándo consultar a un profesional

Aunque las hemorroides suelen ser una molestia manejable, identifica estas señales que no deben ignorarse:

  • Sangrado frecuente: el sangrado rectal repetido siempre debe ser evaluado por un médico, ya que puede indicar otras afecciones más graves.
  • Dolor intenso o que no mejora: si el dolor persiste a pesar de las medidas caseras, es momento de buscar ayuda profesional.
  • Síntomas que no ceden: si las molestias se prolongan más de una semana sin mejoría, consulta a un especialista.

Especialistas advierten que el sangrado rectal no siempre es sinónimo de hemorroides. Puede estar relacionado con fisuras anales, pólipos o incluso cáncer colorrectal, por lo que un diagnóstico adecuado es fundamental.

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