3 consejos para sobrellevar el miedo a que te saquen sangre

Según Cleveland Clinic, 1 de cada 10 estadounidenses padece de tripanofobia, miedo intenso e irracional a las agujas, pero hay maneras de sobrellevarlo

El miedo a las agujas te imposibilita para asistir a exámenes médicos que requieren una muestra de sangre y que son importantes para la salud.

El miedo a las agujas te imposibilita para asistir a exámenes médicos que requieren una muestra de sangre y que son importantes para la salud. Crédito: Shutterstock

Los exámenes de sangre pueden llegar a ser un «terror» para muchos pacientes, especialmente aquellos que tienen miedo a ser pinchados por una aguja que llega hasta la vena, para extraer la muestra. Si bien algunos tienden a dramatizar y asumir un comportamiento infantil, otros sufren realmente de tripanofobia: fobia a las agujas.

Según el equipo de Cleveland Clinic, 1 de cada 10 estadounidenses padece de tripanofobia y aproximadamente el 2.5% se desmaya durante una extracción de sangre, o incluso después.

Es cierto que algunos podrían tomarlo con gracia. ¿Cómo un adulto podría sentir tanto miedo por una pinchadita? Sin embargo, recuerda que las fobias representan un temor intenso y hasta irracional sobre algún objeto, escenario o situación.

Esto les imposibilita asistir a exámenes médicos que requieren una muestra de sangre y que son importantes para la salud. De hecho, investigaciones sugieren que la tripanofobia aumenta el riesgo de enfermarte severamente.


3 consejos para combatir el miedo a las agujas o inyecciones


Toma en serio el "inhala" y "exhala"

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Uno de los principales errores que comete un paciente cuando van a sacarle sangre es no obedecer al médico, quienes aconsejan el típico «inhala» y «exhala» a los que muy pocos le tienen fe.

Hay quienes respiran con demasiada fuerza y contienen el aire, otros asumen una respiración agitada y algunos aprietan los músculos, pero nada es tan efectivo como concientizar la toma de aire.

El doctor David Klemanski, psiquiatra de Yale Medicine y profesor asociado de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Yale, asegura que, cuando respiras correctamente, puedes regular la respuesta fisiológica del cuerpo ante situaciones de estrés y ansiedad.

Esto significa que prepararás mejor tu cuerpo frente a la inyección, logrando incluso que el dolor sea menor a un segundo.

«(La respiración) activa el sistema nervioso parasimpático, que puede contrarrestar la respuesta de lucha o huida e inducir la relajación», explica el experto.


Distráete

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Por muy indicativo que sea el proveedor de atención médica que toma la muestra de sangre, es importante que puedas activar tu mecanismo de distracción. Usar el teléfono, enviar un mensaje o incluso preguntarla al médico cómo ha estado su día puede ser efectivo para «olvidar» la inyección.

«Las técnicas de distracción pueden desviar la atención del individuo de la aguja, lo que reduce la ansiedad y el malestar durante el procedimiento», reitera el doctor David Klemanski.


No conviertas las agujas en un "monstruo"

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Puede que no tengas fobia y que te hayan inyectado cientos de veces en tu vida, pero inexplicablemente, las agujas parecen un «monstruo» que te atemoriza en cuanto aparece. La verdad es que todo podría estar en tu mente.

El doctor David Klemanski sugiere que intentes cambiar esa manera de pensar, de modo que puedas minimizar su importancia. «Pueden ser incómodas, pero el dolor es breve y manejable», dice el experto.


La información contenida en este artículo es solo para fines educativos e informativos y no pretende ser un consejo médico o de salud. Siempre consulte a un médico u otro proveedor de salud calificado con respecto a cualquier pregunta que pueda tener sobre una condición médica u objetivos de salud.

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