6 cosas que deberías saber sobre el deseo femenino, según experta
Maria Sophocles, una ginecóloga que se enfoca en la salud sexual de las mujeres, señaló 6 cosas que desearía que todas las mujeres supieran sobre el deseo femenino y la libido
El deseo sexual o la libido es como una temperatura que se mide con un termómetro ficticio que todos llevamos dentro. No es algo que esté o deje de estar, sino que está en mayor o menos medida. Estas son las 6 cosas que deberías saber sobre el deseo femenino, según Maria Sophocles, una ginecóloga que se enfoca en la salud sexual de las mujeres.
La libido baja por parte de uno de los miembros en la pareja puede dar lugar a que se convierta en un problema para la relación romántica. Nadie quiere sentirse despreciado, pero en el caso de las mujeres, puede que ciertos factores incidan en su disposición a la intimidad.
Las mujeres somos seres hormonales y estamos sumamente afectadas por el ciclo menstrual, o la etapa de la vida en la que nos encontramos, además de las circunstancias que atravesamos.
Sophocles compartió en conversaciones con Insider 6 cosas que desearía que todas las mujeres supieran sobre el deseo femenino y la libido.
1. El deseo fluctúa
Aceptar la idea de que no todos los días podemos estar al 100% de deseo sexual, permite lidiar con el sentimiento de frustración de que su líbido no es constante. La realidad es que no puede serlo.
No solamente por un tema biológico, sino que somos humanos con estados de ánimo, cansancio y obligaciones familiares que pueden afectar nuestro deseo de estar ocupados.
2. Estrógeno= más deseo
Luego de que pasas los días de la menstruación, entras en una etapa folicular y seguidamente la ovulatoria, cuando tu estrógeno llega a su pico y aumenta tu nivel de deseo.
Recuerda que desde una perspectiva de supervivencia, tiene sentido tener interés en el sexo en el momento en que tu cuerpo tiene un óvulo para fertilizar.
3. Progesterona= menos deseo
En los últimos días de tu ciclo, la fase lútea, tu estrógeno se va en picada y comienza a subir la progesterona.
Esta, por el contrario, es una hormona pro-sueño que libera el neurotransmisor GABA, que fomenta un sueño saludable. Naturalmente, tendrás menos disposición a la sexualidad durante la segunda mitad del ciclo menstrual.
4. Tus emociones y experiencias juegan un rol
Somos nuestra historia, lo que nos ha pasado y lo que nos ocurre día tras día. Esas experiencias nos van configurando en mayor o menos medida.
Sophocles indicó que la mayoría de las mujeres que llegan a su consultorio lo hacen lamentando que su bajo deseo sexual está afectando la relación.
En estos casos, propone reflexionar qué podría estar impidiendo su impulso sexual. ¿Están luchando con la imagen corporal? ¿Están frustrados con su pareja? ¿Recuperándose de una aventura? ¿Se está adaptando a tener un nuevo bebé?
De la misma manera, preguntar acerca de su experiencia con la intimidad. ¿El sexo es algo que disfrutan o lo hacen porque sienten que tienen que hacerlo? ¿Han sentido deseo en el pasado? “Resolver estas preguntas puede ser difícil, pero hablar con un consejero o un terapeuta sexual puede ayudar”, resaltó.
5. Literatura erótica podría ayudar
Las mujeres tienden a ser muy mentales, y en ese aspecto la literatura erótica puede aumentar su deseo, aquellas que leen, escuchan o ven estímulos sensuales almacenan esas sensaciones en sus cerebros y es más probable que muestren interés en la intimidad sexual con su pareja.
6. No confíes solo en el deseo
A veces no es cuestión de “estar de humor”, sino de “ponerse de humor”. Algo que puede desmotivar a las mujeres es que su pareja quiera comenzar con el sexo a través de la penetración.
La experta sugiere dedicar al menos media hora a conectarse (y no, hablar de niños, impuestos y facturas no cuenta), antes de hacer cualquier propuesta indecente.
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