Varices: el mapa de ruta para aliviar piernas cansadas y recuperar la salud venosa

Con pequeños cambios en la rutina diaria es posible aliviar los síntomas y prevenir la aparición de varices

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Caminar a diario favorece el retorno venoso y activa la musculatura de la pantorrilla. Crédito: Shutterstock

Las venas hinchadas y retorcidas que aparecen en las piernas es un problema estético que afecta entre el 10% y el 30% de la población general adulta, «aunque las estimaciones de la insuficiencia venosa y las arañas vasculares menores pueden elevar esta cifra hasta más del 50% o 80% si se incluyen casos leves», indica PubMed Central.

Las mujeres sufren esta condición con mayor frecuencia que los hombres, siendo además el síntoma visible de un sistema circulatorio que está trabajando contra la gravedad y, en muchos casos, perdiendo la batalla. Aunque los factores genéticos juegan un papel importante, la ciencia ha demostrado que el movimiento, los hábitos diarios y, en algunos casos, los tratamientos médicos pueden marcar una gran diferencia.

El «segundo corazón» que necesitas activar

Caminar a diario favorece el retorno venoso y activa la musculatura de la pantorrilla, considerada el «segundo corazón» de las piernas. Cuando esta bomba muscular no se activa con suficiente frecuencia, la sangre tiende a acumularse en las venas, provocando pesadez, hinchazón y, con el tiempo, la aparición de varices.

La Clínica Mayo recomienda el ejercicio regular como una de las principales estrategias para mejorar el flujo sanguíneo y el tono muscular. Esto no significa correr maratones, pero sí incorporar movimientos constantes en la rutina diaria.

Ejercicios para hacer en casa y en la oficina

El doctor Albert González-Sagredo, angiólogo y cirujano vascular de la Clínica Tufet en Barcelona, explica que la prevención de las varices comienza con hábitos sencillos que pueden integrarse en la vida cotidiana. Aquí algunos de los ejercicios más recomendados:

  • Flexiones y extensiones de tobillo: sentado o de pie, alterna punta-talón. Este movimiento activa la bomba muscular de los gemelos y facilita el retorno venoso.
  • Elevación de piernas: acostado boca arriba, eleva las piernas y realiza movimientos de pedaleo, como si estuvieras montando en bicicleta. Este ejercicio tonifica la pantorrilla y favorece el drenaje venoso.
  • Puntillas: ponte de puntillas varias veces al día. Este simple gesto contrae los músculos de la pantorrilla y ayuda a bombear la sangre hacia el corazón.
  • Movimientos de los pies: separa y junta las puntas de los pies, balancea suavemente los pies de los dedos a los talones. Estos ejercicios se pueden realizar sentado, incluso mientras trabajas.

La doctora Karla Moncayo, tambien especialista en angiología y cirugía vascular, recomienda dedicar al menos 30 minutos diarios a caminar, nadar o montar en bicicleta.

Hábitos que marcan la diferencia

Más allá del ejercicio, los expertos de la Clínica Mayo sugieren una serie de hábitos que pueden prevenir la aparición de varices o evitar que empeoren:

  • Controlar el peso: el exceso de peso aumenta la presión sobre las venas de las piernas.
  • Dieta rica en fibra y baja en sal: una alimentación equilibrada reduce la inflamación y mejora la circulación.
  • Evitar la inmovilidad prolongada: cambiar de postura con frecuencia, elevar las piernas y realizar movimientos de tobillo mejora la circulación.
  • Hidratación adecuada: beber suficiente agua ayuda a mantener la elasticidad de las venas.
  • Terminar la ducha con agua fría: aplicar agua fría en las piernas al final de la ducha contrae las venas y estimula la circulación. Quirónsalud, en sus recomendaciones de higiene venosa publicadas en su sitio web, destaca esta práctica como una medida sencilla y efectiva.

Tratamientos médicos que puedes necesitar

Cuando los hábitos y el ejercicio no son suficientes, existen tratamientos médicos que pueden aliviar los síntomas y mejorar la apariencia de las piernas. El Manual MSD señala que el tratamiento conservador incluye medias de compresión y cuidado local. En casos más avanzados, la Clínica Mayo ofrece opciones como la ablación endoluminal, la escleroterapia y la flebectomía ambulatoria.

La Cleveland Clinic, por su parte, recomienda el uso de medias de compresión, la elevación de las piernas y el ejercicio, especialmente caminar, porque los músculos fuertes de las piernas pueden comprimir las venas y ayudar a bombear la sangre.

La doctora Karla Moncayo, en las declaraciones recogidas por el blog de Quirónsalud, destacó que «el tratamiento de las varices ha experimentado una mejora significativa hacia técnicas mínimamente invasivas que permiten una rápida recuperación y mejores resultados estéticos».

Entre estas técnicas, mencionó la escleroterapia para arañas vasculares y el láser endovenoso (radiofrecuencia) para eliminar varices sin cirugía, aunque señaló que la cirugía tradicional «sigue siendo la opción más eficaz para los casos más avanzados».

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