Atención plena: el hábito que te ayudará a tener una mejor vida

El bienestar general comienza desde el cuidado de la salud mental, y para ello, los expertos recomiendan poner en práctica el hábito de la atención plena

La atención plena puede influir positivamente en diferentes aspectos de la vida.

La atención plena puede influir positivamente en diferentes aspectos de la vida.  Crédito: Dmytro Buianskyi | Shutterstock

El cuidado de la salud mental cada vez es más importante para las personas en la actualidad, debido a que promueve el bienestar general. De hecho, una de las prácticas más recomendadas por especialistas es la atención plena, por su aporte a la salud mental, función cognitiva, bienestar físico y regulación emocional. Por ello, les compartiremos cómo crear el hábito de la atención plena y sus beneficios.

El Instituto Europeo de Psicología Positiva explica que la atención plena, también conocida como Mindfulness, «es la focalización de la atención en el momento presente, es un método para conseguir la atención plena, centrándonos en lo que está sucediendo “aquí y ahora”, aceptándolo sin más, sin intentar cambiar, ni juzgar nada. Su significado es plena consciencia».

De hecho, se trata de una práctica antigua que fue promovida por los budistas en relación a la espiritualidad hace miles de años. Sin embargo, resulta importante mencionar que este hábito no se vincula con ninguna religión, sino con el objetivo de mejorar la calidad de vida.

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¿Cuáles son los beneficios de la atención plena?

American Psychological Association realizó una investigación a profundidad sobre la práctica de la atención plena, y como resultado, lograron identificar los siguientes beneficios:

  • Reducción de la rumia: un estudio realizado en 2008 a 20 meditadores, reveló que estos presentaron un nivel de atención plena significativamente mayor, al igual que una disminución en el pensamiento obsesivo y repetitivo, y experimentaron menos síntomas depresivos.
  • Reducción del estrés: diversos estudios señalan que la atención plena promueve una notable reducción del estrés, y a su vez, influye significativamente en que las personas tengan menos ansiedad, depresión y angustia somática.
Después de dominar la atención plena, podrás practicarla desde cualquier lugar.
Después de dominar la atención plena, podrás practicarla desde cualquier lugar.
Crédito: voronaman | Shutterstock
  • Mejora la memoria de trabajo: un estudio realizado a un grupo de miliares en 2010, citado por la APA, reveló que quienes meditaban obtuvieron un aumento en su capacidad de memoria de trabajo. Además, la práctica se relacionó directamente con el afecto positivo autoinformado e inversamente con el afecto negativo autoinformado.
  • Concentración: quienes practican el mindfulness, tienen un rendimiento significativamente mejor en su capacidad para enfocar la atención y suprimir la información que los distrae.
  • Menor reactividad emocional: esta práctica ayuda a tener respuestas emocionales menos intensas, rápidas o duraderas ante los eventos, dándoles la capacidad de meditar al respecto antes de sobre reaccionar con emociones negativas, como el enojo o la frustación.

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¿Cómo poner en práctica la atención plena?

Para desarrollar el hábito de la atención plena, primero debes asegurarte de encontrar un momento en el día en el que puedas estar tranquilo, así como un espacio libre de interrupciones o distracciones. Usa ropa cómoda, toma asiento y adopta una buena postura.

Comienza la práctica concentrándote en tu respiración, específicamente en la sensación del aire entrando y saliendo de tu cuerpo. Cuando tu mente divague, escucha tus pensamientos, sin juzgar, y regresa suavemente tu atención a la respiración.

A medida que realices más prácticas, comienza a expandir tu atención a las sensaciones del cuerpo, los sonidos a tu alrededor, pensamientos y emociones. Con el tiempo, empezarás a dominar tu atención plena con mayor precisión.

Pon a prueba el mindfulness durante un paseo o cuando estes comiendo. También cuando surjan momento de estrés, frustración o tristeza para analizar la situación que lo pueda estar provocando.

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