Mi marido ya no quiere dormir conmigo: qué hacer

Si ambos tuvieron una fuerte discusión y durmieron distanciados, es una situación normal, pero también un hábito que debe evitarse. Las "camas separadas" es un escenario que desconecta a la pareja

mi marido no quiere dormir conmigo

Expertos afirman que los hombres tienden a abandonar la cama como "estrategia" para tomar ventaja en una discusión. Foto: Freepik

Las “camas separadas” es un escenario al que ningún matrimonio debería llegar, ya que representa una desconexión y se convierte en uno de los enemigos más mortíferos de la pareja. En este caso no solo se trata de una situación, sino una decisión que tu esposo ha tomado. Si bien cada miembro de la relación tiene sus hábitos en la cama, expresar que no quiere dormir contigo es gravísimo.

¿A tu pareja le afectan tus ronquidos? ¿Te mueves demasiado o es que la cama es muy pequeña para que él pueda estirarse en la mañana? Tiene que haber motivos muy pronunciados para que en tu matrimonio, sin importar la cantidad de años, haya semejante fractura en la intimidad.

Si ambos han tenido una fuerte discusión y terminaron durmiendo separados, es una situación normal, pero también es un hábito que debe evitarse a toda costa. Lo más sensato es que traes de comunicarte para resolver lo ocurrido y, aunque haya cierta distancia, continuar compartiendo la cama.

Sin embargo, el doctor Brian Jory, terapista de pareja en Estados Unidos, advierte que los hombres tienden a retirarse de la habitación a modo de estrategia. “Es para obtener una ventaja en la discusión, como un juego de poder para castigarte por no estar de acuerdo. Esto ya sería una mala señal”.

El experto añadió que “la persuasión y el razonamiento” deben predominar ante cualquier problema. “Tú deseas estar con alguien que solucione, no con quien busque ganar la discusión y esté dispuesto a usar tácticas como la retirada y coerción”.

Qué hacer ante los problemas cotidianos con tu esposo en la cama

Los ronquidos

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Aunque es uno de los inconvenientes más típicos en un matrimonio, hay múltiples soluciones para acabar con los ronquidos. Si no se obtiene alguna, la falta de sueño puede provocar una ruptura emocional y evidentemente buscará dormir en otra habitación.

Constantes movimientos

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Si tiendes a moverte demasiado en la cama cuando estás dormida, es una costumbre o son impulsos que puedes eliminar al conscientizar que molesta a tu esposo.

Separar las cobijas o agregar algunas almohadas en el medio de la cama son estrategias con las que podrías evitar que tu pareja sienta los movimientos. Y vamos… que esto no es mal de morir.

Tu marido quiere su espacio

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Hay parejas que suelen dormir abrazadas o en posiciones que limitan el espacio y con el tiempo esto puede cambiar. No significa que tu esposo haya perdido su amor por ti, sino que sencillamente le gustaría tener mayor comodidad.

Con sincera comunicación, este inconveniente no debería trascender en tu matrimonio o en el hecho de que tu marido ya no quiera dormir contigo. Por lo general hay algunas parejas que se duermen abrazadas y luego cada uno habita en su espacio de la cama.

Las flatulencias

4

Qué irónico. Al principio parecen tiernas y hasta graciosas, pero con el tiempo empiezan a amargar.

A menos que haya un verdadero problema estomacal que ocasione un ambiente intolerable, lo cual es parcial, las flatulencias es una necesidad humana con la que se convive durante todo el matrimonio, así como lo vivimos alguna vez con nuestros padres y hermanos.

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