¿Qué hago si perdí la tarjeta de vacunación de COVID-19?

En caso de extraviar el papel que acredita tu cumplimiento con el proceso de vacunación contra COVID-19, afortunadamente hay soluciones que ofrecen las autoridades sanitarias

tarjeta de vacunación

La tarjeta de vacunación detalla tu proceso de inyecciones contra COVID-19. Foto: Freepik

En medio de la pandemia la tarjeta de vacunación de COVID-19 es el documento más importante que puedas obtener, ya que te idenfitica y acredita que estás cumpliendo con el proceso de evitar un contagio. Pero pretender que alguien no la pierda es como intentar detener el viento con las manos, así que las autoridades sanitarias ofrecen un plan B ante cualquier extravío o deterioro de la credencial.

En caso de que no la consigas, que encarecidamente debes impedir que suceda, no significa que debas vacunarte una vez más o que perderás el derecho a tu segunda dosis. De hecho tienes que volver a tu segunda cita, tal como estaba estipulado en la tarjeta de vacunación.

Si ya recibiste ambas inyecciones contra COVID-19, comunícate con los funcionarios y trabajadores del lugar donde fuiste vacunado. Es casi seguro que tu proceso quedó registrado en sistema, así que solo tienes que solicitar una nueva tarjeta y no deberías tener problema en el proceso.

Recuerda que al adquirir tu tarjeta de vacunación siempre hay que verificar que los datos personales, sobre todo nombre y fecha de nacimiento sean correctos. Hazlo incluso antes de tu primera cita y pídele al proveedor que corrija la información en caso de haber errorres. Esto es vital para evitar confusiones o falsificaciones.

¿Qué hacer y qué NO hacer con mi tarjeta de vacunación de COVID-19?

¿Laminarla? NO

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Aunque parezca que así estará más protegida, tu tarjeta de vacunación podría sufrir cambios en el futuro. Los departamentos de salud pública de Estados Unidos recomiendan no laminar la credencial, ya que someterla a una máquina plastificadora también puede dañar la tinta.

Lo mejor para protegerla es mantenerla en un lugar seguro, donde no se moje, doble o rompa. Cuídala tal como si fuese tu pasaporte, visa o documento de identidad.

Tomar fotos para sus registros… SÍ

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¡Por supuesto! Si estamos en una era completamente digital, lo más sensato es guardar en tu teléfono una imagen de tu tarjeta de vacunación, antes, tras la primera dosis y luego del proceso completo. En caso de perder tu tarjeta de vacunación, allí tendrás un excelente respaldo.

También podrías almacenarla en tu correo electrónico, pendrive, notebook o algún servicio en la nube como Google Drive o Dropbox. Solo procura que la imagen esté nítida y legible.

Compartirla en redes sociales… ¡NO!

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No te imaginas el riesgo que corres al compartir la información personal de tu tarjeta de vacunación en redes sociales. La alegría por recibir las inyecciones es comprensible, pero al ofrecer tus datos personales te expones a cualquier falsificación.

Una forma inteligente de hacerlo es tachando los datos vitales, sin embargo, lo mejor es no hacerlo.

Compartir tu selfie vacunada… SÍ

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Mientras tu tarjeta de vacunación esté a salvo, no hay problema. De hecho, compartir una imagen persona donde se aprecia la curita en la zona donde recibiste la inyección es un incentivo para quienes tienen dudas sobre el proceso.

Los expertos coinciden en que una cara sonriente tras la vacuna es un aliento mucho más efectivo que compartir un trozo de papel con un registro médico.

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