Las mascotas son capaces de sanar la salud mental de sus dueños, según la ciencia

Estudios científicos demuestran que las mascotas reducen el estrés, combaten la soledad y ayudan a manejar la ansiedad y la depresión

La ciencia confirma que las mascotas disminuyen el cortisol y aumentan la oxitocina mejorando la salud mental

La ciencia confirma que las mascotas disminuyen el cortisol y aumentan la oxitocina mejorando la salud mental Crédito: Shutterstock

Durante el confinamiento por COVID-19, mientras el mundo reducía sus interacciones al mínimo, algo insólito ocurría en los hogares con mascotas. Sus dueños soportaban mejor el aislamiento, reveló un estudio de la Universidad de York (Reino Unido).

Esta investigación analizó a casi 6,000 personas durante la primera fase del confinamiento británico, el cual demostró que los animales de compañía ayudaban a “mejorar el estado de ánimo, reducir el estrés y ayudar a las personas a afrontar generalmente la situación”.

Los participantes los describían como un “regalo del cielo” o un “salvavidas” que les daba propósito y estructura a sus días.

Detrás de cada ronroneo, cada paseo con el perro o cada pez que nada plácidamente hay un mecanismo biológico que transforma nuestro bienestar. Perros, gatos, peces, caballos, e incluso pequeños roedores, todos comparten un don sanador que la ciencia está documentando cada vez con más rigor.

Perros y gatos: los grandes aliados emocionales

Los perros y gatos son los reyes del hogar, y no es casualidad. Diversas investigaciones respaldadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos han demostrado que interactuar con animales disminuye los niveles de cortisol (una hormona vinculada al estrés) y reduce la presión arterial.

Uno de los hallazgos más reveladores proviene de un estudio financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD). En este trabajo, investigadores de la Universidad de Arizona midieron los niveles de oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, en niños y perros durante sesiones de juego.

Los resultados revelaron que los niños produjeron la mayor cantidad de oxitocina cuando interactuaban con su propio perro. También la aumentaban, aunque en menor medida, cuando jugaban con un perro desconocido, y la más baja cuando jugaban solos con juguetes.

Esa misma hormona, asociada al vínculo afectivo y la relajación, se eleva también cuando acariciamos a un gato o simplemente convivimos con él, es decir, que el cuerpo reacciona bioquímicamente, y esa reacción se traduce en menos ansiedad y una mayor sensación de conexión emocional.

Peces y acuarios: la ventana submarina que baja el ritmo cardíaco

¿Puede un simple acuario reducir el estrés? La respuesta es sí, según una investigación de la Universidad de Plymouth y la Universidad de Exeter, publicada en 2015 en la revista Environment & Behavior.

Los científicos observaron que, apenas unos minutos después de contemplar peces nadando, las personas experimentaban una notable disminución de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. Cuantos más peces había en el tanque, mayor era el efecto calmante.

Este hallazgo ha llevado a instalar acuarios en salas de espera de dentistas, unidades de cuidados para pacientes con Alzheimer e incluso en hospitales oncológicos, donde se estudia si pueden reducir la ansiedad y la soledad en niños con cáncer.

Una nota publicada por la Universidad de Plymouth resume el impacto al indicar que observar el mundo submarino provoca un estado de “fascinación suave” que permite al sistema nervioso desconectar del modo de lucha o huida y entrar en un estado de relajación profunda.

Caballos: la equinoterapia que repara heridas profundas

Los caballos no solo son compañeros; son co-terapeutas. El Proyecto Man O’ War, desarrollado en la Universidad de Columbia (Nueva York), es el primer ensayo universitario que estableció un protocolo estandarizado de terapia asistida con caballos para veteranos de guerra con trastorno por estrés postraumático (TEPT).

En un estudio abierto con 63 veteranos, los investigadores Yuval Neria y Prudence Fisher encontraron que más del 50% de los participantes mostró una notable reducción de los síntomas de TEPT y depresión al término de las ocho sesiones semanales de 90 minutos. Las mejorías se mantuvieron tres meses después.

Según los investigadores, los caballos son animales especialmente sensibles a las señales no verbales. “Tanto los pacientes con TEPT como los caballos están preocupados por la confianza y la seguridad”, explicó el Dr. Neria.

“Esta terapia innovadora facilita el vínculo, superar el miedo y recuperar la confianza», agregó. Esto demuestra la capacidad del caballo de reflejar el estado emocional humano, obligando a la persona a regularse para poder conectar con él.

Cómo encontrar a la mascota ideal

Si buscas compañía activa, un perro o un gato pueden ser ideales. Si prefieres la calma y tienes espacio reducido, un acuario o un hámster pueden ser igual de terapéuticos.

Por otro lado, si lo que necesitas es una intervención más especializada, la equinoterapia es una opción innovadora con respaldo científico. Lo importante es elegir con conciencia, pues la ciencia ha demostrado que, cuando hay afinidad, la relación humano-animal se convierte en un bálsamo para el alma… y también para el cuerpo.

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