Insomnio en mascotas: cómo ayudar a tu perro o gato a dormir mejor
El estrés y la ansiedad son las principales causas del insomnio en perros y gatos, afectando su salud física y emocional
El estrés y la ansiedad son las principales causas del insomnio en mascotas. Crédito: Shutterstock
¿Tu perro o gato se despierta en medio de la noche, deambula inquieto o llora sin motivo? Aunque a veces pase desapercibido, el descanso de tu mascota es tan fundamental para su bienestar como lo es el tuyo.
El insomnio en animales es una señal inequívoca de que algo anda mal. Detrás de esas noches en vela suele esconderse un problema de estrés, ansiedad o incluso un vínculo poco seguro con su cuidador, por lo que es de suma importancia entender por qué ocurre es el primer paso para devolverle la calma a su sueño, y al tuyo,
El vínculo entre estrés y mal descanso
Así como a nosotros nos cuesta dormir después de un día agotador o una discusión, los perros y gatos también procesan sus emociones durante el sueño.
El problema es cuando el estrés se vuelve crónico logrando el cuerpo libere cortisol, la hormona del estrés, que mantiene al animal en un estado de alerta permanente. Eso impide que llegue a las fases de sueño profundo y REM, las verdaderamente reparadoras.
Un estudio realizado por el Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Loránd (Hungría) analizó a 42 perros domésticos mediante electroencefalografía no invasiva en un entorno controlado.
Los resultados revelaron que tras un episodio estresante, los animales tardaban más en dormirse, pasaban menos tiempo en sueño profundo y se despertaban con mayor frecuencia.
En cambio, cuando vivían experiencias agradables antes de acostarse, lograban un descanso más prolongado y reparador.
«El estrés activa mecanismos biológicos similares a los de los humanos, liberando cortisol, que eleva la frecuencia cardíaca y el estado de alerta, dificultando la transición a un sueño profundo», aseguran los autores de la investigación.
Asimismo, los investigadores descubrieron que los perros con un vínculo más fuerte con sus dueños lograban conciliar el sueño con mayor facilidad incluso después de eventos estresantes, lo que demuestra que la seguridad emocional es un factor clave en su bienestar. En otras palabras, un ambiente de confianza actúa como un escudo protector contra la ansiedad nocturna.
¿Por qué mi mascota no duerme de noche?
El insomnio en perros y gatos puede tener múltiples orígenes. Reconocerlos es el primer paso para abordar el problema:
- Ansiedad por separación: el miedo a quedarse solo es uno de los desencadenantes más comunes. Cuando el perro anticipa la soledad, se activa una respuesta de supervivencia que le genera una angustia difícil de controlar. Como explican los especialistas de Anut Educación Canina, para el animal «el reunirse de nuevo con su grupo social es una cuestión de vida o muerte». Esta angustia puede manifestarse por la noche con jadeos, paseos constantes o vocalizaciones.
- Falta de estimulación física y mental: un animal que no ha gastado su energía durante el día difícilmente descansará por la noche. El aburrimiento acumulado también genera estrés.
- Problemas de salud o dolor: en animales mayores, el dolor por artrosis u otras dolencias puede despertarlos constantemente. Si notas cambios bruscos en su comportamiento nocturno, una visita al veterinario es imprescindible.
- Entorno inadecuado: ruidos fuertes, cambios bruscos de temperatura o una cama incómoda pueden sabotear el sueño de tu mascota. Un espacio ruidoso o demasiado luminoso es incompatible con un descanso profundo.
Estrategias para ayudar a tu mascota a dormir mejor
En la mayoría de los casos, puedes mejorar el descanso de tu mascota aplicando pequeños cambios en su rutina y su entorno. Los especialistas en bienestar animal recomiendan:
- Establece rutinas inquebrantables: horarios fijos para comer, pasear y dormir ayudan a regular el reloj biológico de tu mascota y reducen la incertidumbre que alimenta la ansiedad.
- Diseña un santuario de descanso: el área de sueño debe ser tranquila, oscura y cómoda. Elige una cama adecuada a su tamaño y necesidades. Las camas anti-estrés, por ejemplo, están diseñadas con bordes elevados que crean un efecto «nido», ayudando al animal a sentirse seguro y protegido. Asegúrate de que el espacio esté alejado de corrientes de aire y ruidos intensos.
- Incorpora técnicas de relajación: un masaje suave antes de acostarse, el uso de difusores de feromonas (que imitan las señales químicas de seguridad maternal) o poner música relajante pueden ser de gran ayuda.
- Aumenta la actividad diurna: un perro cansado es un perro que duerme. Asegúrate de que realice suficiente ejercicio durante el día y que tenga juguetes interactivos que estimulen su mente.
- Consulta con un profesional si es necesario: si el problema persiste, un veterinario o un etólogo puede ayudarte a identificar la causa exacta y pautar un tratamiento específico, que en algunos casos puede incluir terapia conductual o incluso medicación.
El insomnio en mascotas no es un trastorno menor. Afecta su sistema inmunológico, su estado de ánimo, su capacidad de aprendizaje y puede derivar en problemas de comportamiento graves, como agresividad o destructividad.
No obstante, con observación, empatía y los ajustes adecuados, la mayoría de los animales pueden recuperar un sueño reparador. Y al hacerlo, no solo mejorarás su salud y su felicidad, sino que también fortalecerás el vínculo que los une. Al fin y al cabo, una mascota que descansa bien es una mascota que vive mejor.
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