Piernas hacia arriba: el sencillo gesto que desinflama tu cuerpo y calma tu mente
Incluir este sencillo hábito en tu rutina diaria es una de las formas más accesibles de contrarrestar los efectos del estrés y la gravedad
Esta práctica es muy sencilla y solo necesitarás reservar 20 minutos de tu tiempo al día para realizarla Crédito: Shutterstock
En una vida que nos mantiene horas sentados o de pie, la gravedad se convierte en una fuerza que drena nuestra energía. Dedicar solo 15 o 20 minutos diarios a elevar las piernas por encima del nivel del corazón puede ser una herramienta poderosa para mejorar la circulación, reducir la inflamación y activar el sistema nervioso del descanso.
Lejos de ser un simple capricho, este hábito cuenta con el respaldo de especialistas y estudios científicos. No requiere equipos costosos, solo un rincón tranquilo y una pared.
Un respiro para tu sistema circulatorio
Nuestro sistema circulatorio, especialmente en las piernas, trabaja sin descanso para devolver la sangre al corazón, luchando constantemente contra la gravedad. La acumulación de líquidos en tobillos y pies es una señal de que el sistema linfático y circulatorio está sobrecargado.
Elevar las piernas actúa como una pausa estratégica. Como señalan los especialistas del Center for Vein Restoration en su blog, “al elevar las piernas, le das a tu sistema circulatorio un merecido descanso”.
La gravedad, en lugar de ser un obstáculo, se convierte en una aliada que facilita el retorno de la sangre al corazón. “Elevar las piernas puede ayudar a aliviar el malestar, reducir la hinchazón y favorecer un flujo sanguíneo más saludable en la parte inferior del cuerpo”, indica en referido centro.
Este simple gesto también ayuda a prevenir problemas a largo plazo. Al disminuir la presión interna, se reduce el riesgo de desarrollar várices e insuficiencia venosa crónica, condiciones que afectan la calidad de vida de millones de personas.
Beneficios de elevar las piernas
Los beneficios van mucho más allá del alivio circulatorio. Esta sencilla postura, conocida en el yoga como Viparita Karani o «el gesto invertido», activa un completo circuito de bienestar:
- Alivio de la pesadez y la inflamación: el beneficio más inmediato es el drenaje de fluidos. La acumulación de líquidos en tobillos y pies (edema) disminuye notablemente. De acuerdo con el Dr. Jose Gregorio Sánchez, cirujano vascular, “al elevar las extremidades por encima del corazón, el líquido se drena de regreso al tronco, aliviando la inflamación y la sensación de pesadez”.
- Activación del sistema nervioso del descanso: esta inversión suave activa el sistema nervioso parasimpático, el mecanismo responsable del descanso y la digestión. Cosmopolitan detalla que la postura de L estimula el nervio vago, que controla los sistemas simpático («lucha o huida») y parasimpático («reposo y digestión»). Para National Geographic, este poder relajante del yoga ayuda a calmar la respuesta al estrés. Por eso, dedicar 15 minutos a esta práctica antes de acostarse es una de las mejores rutinas para un sueño reparador.
Claves para una postura perfecta
Para aprovechar al máximo esta práctica y convertirla en una inversión de longevidad, los especialistas recomiendan seguir estos pasos:
- Prepara tu espacio: busca una pared despejada y colócate en el suelo o cama. Puedes usar una esterilla o colchoneta para mayor comodidad.
- Posición inicial: acuéstate y acerca tus caderas lo más posible a la pared. Luego, extiende las piernas verticalmente apoyándolas en la pared. Tus piernas deben estar por encima del nivel de tu corazón.
- Ajuste lumbar: para mayor confort y para proteger la espalda, coloca una toalla doblada o un cojín pequeño bajo la zona lumbar. Esto evita que la espalda baja se tense y permite una relajación total. Es importante mantener una ligera flexión en las rodillas.
- Duración: permanece en esta postura de 10 a 20 minutos, respirando de manera natural y profunda. Lo ideal es mantener la calma y la respiración controlada.
- Salida suave: para finalizar, desliza las piernas hacia un lado y quédate acostado uno o dos minutos más antes de levantarte. La prisa es enemiga de la calma.
Consejos prácticos y preventivos
Aunque es una práctica segura, es recomendable consultar con un médico si se padece de:
- Insuficiencia cardíaca avanzada o problemas cardiovasculares graves no controlados
- Glaucoma o presión intraocular elevada
- Hipertensión arterial no controlada
- Cirugías recientes en piernas, caderas o zona lumbar
- Trombosis venosa profunda (TVP) activa o sospecha de coágulos
Como señala la web médica Healthline, “elevar las piernas es seguro para la mayoría de las personas”, pero aquellos con problemas cardíacos o de salud graves deben consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo a su rutina.
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