Cómo disfrutar de la masturbación sin remordimientos: guía paso a paso

La masturbación es una práctica normal y saludable, y dejar atrás los remordimientos es posible con la información y las herramientas adecuadas

masturbación femenina

Sentir culpa después de masturbarse es común pero la ciencia es clara: es normal y saludable Crédito: Shutterstock

Sentir culpa después de masturbarse es mucho más común de lo que crees. Una encuesta citada por la psicóloga Laurie Mintz, PhD, en un artículo de Psychology Today reveló que el 89% de las estudiantes universitarias encuestadas se había masturbado alguna vez, pero casi un tercio sentía culpa al respecto.

Aunque esta práctica es parte de la vida cotidiana de cada ser humano, aún se ve como un tabú y es estigmatizado por algunos, pero lo cierto es que es un hábito completamente saludable por el que no deberías sentirte avergonzada.

Comenzar a dejar atrás los remordimientos es posible si cuentas con la información y las herramientas adecuadas.

Los beneficios de la masturbación, según la ciencia

Antes de hablar de cómo superar la culpa, conviene recordar por qué vale la pena intentarlo. La masturbación no solo es segura, sino que tiene efectos positivos documentados para la salud física y mental.

El médico psiquiatra Jeremy Cruz, de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó en una entrevista para UNAM Global que la masturbación es una conducta normal presente en todas las orientaciones sexuales, identidades de género y etapas de la vida.

Durante el orgasmo se liberan endorfinas, oxitocina y otras sustancias neuroquímicas asociadas al bienestar, la relajación y la reducción del estrés. Cruz señaló que la masturbación puede contribuir a disminuir el estrés y la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y favorecer el autoconocimiento corporal.

Además, un estudio con 2,408 mujeres brasileñas encontró que una mayor frecuencia de masturbación se correlacionaba con menor vergüenza corporal y menos culpa corporal.

¿Por qué nos sentimos culpables?

La culpa no nace de la biología, sino de la cultura, la religión y la desinformación. Según la psicóloga Laurie Mintz, para muchas mujeres la culpa viene de la falta de información. La mayoría nunca habló de masturbación como un aspecto normal de la sexualidad humana al crecer. Para otras, es peor, porque en algún momento una figura de autoridad les dijo que era mala, pecaminosa o poco saludable.

Un estudio de 2024 publicado por Springer Science and Business Media analizó las emociones de personas mientras se masturbaban.

Los investigadores encontraron que quienes sentían un fuerte conflicto entre sus creencias morales y su comportamiento sexual reportaron aumentos significativos de culpa, vergüenza y soledad antes y después del sexo en solitario. Es decir, el malestar no proviene del acto en sí, sino de la contradicción con los valores personales.

La masturbación aumenta el deseo sexual

En algunos casos se cree que la masturbación disminuye el deseo sexual entre la pareja, pero la psicóloga Laurie Mintz lo desmiente en su artículo.

La especialista asegura que «las mujeres que se autocomplacen tienen más, no menos, sexo con sus parejas. Esto es porque mientras más sexo tienes, incluyendo contigo, más sexo quieres», dice.

Mintz añade: «Y mientras más orgasmos tienes por cualquier método, incluyendo dándote uno a ti misma, más responsiva eres sexualmente. Las investigaciones muestran que las mujeres que se autocomplacen también tienen más orgasmos con sus parejas».

Cómo superar la culpa al masturbarte

1. Valida tu deseo y date permiso: el primer paso para dejar atrás los remordimientos es reconocer que la masturbación es una parte normal y saludable del ser humano. No eres «rara» ni «adicta» por tener deseos. Es una expresión natural de tu sexualidad.

2. Infórmate y desmonta los mitos: la desinformación alimenta la culpa. La masturbación no causa ceguera, no debilita el cuerpo, no genera infertilidad ni disfunción eréctil. Leer sobre los beneficios reales ayuda a desmontar creencias erróneas.

3. Explora sin expectativas: dedica tiempo a explorar tu cuerpo sin la presión de llegar al orgasmo. La meta es conocerte. La exploración sensorial o el autoerotismo consciente ayudan a recuperar la confianza y a que el cuerpo se sienta seguro para disfrutar.

4. Habla de ello: si la culpa persiste, hablarlo puede ayudar. Compartir la experiencia con un amigo de confianza o hablar con un terapeuta especializado en salud sexual son pasos valiosos para liberarse de la vergüenza.

5. Identifica y desafía los pensamientos negativos: lleva un diario emocional: escribe qué pensamientos aparecen antes, durante y después. Luego, desafíalos con evidencia científica. Si el pensamiento es «esto es pecado», pregúntate: ¿realmente mi cuerpo merece castigo por sentir placer?

6. Reconfigura el contexto: la masturbación puede vivirse como parte de una rutina de autocuidado. Crear un ambiente agradable (música suave, luz tenue) puede ayudar a que la experiencia se asocie con bienestar en lugar de culpa.

Guía paso a paso para una masturbación consciente y sin culpa

  • Prepara el ambiente: elige un momento sin interrupciones. Puedes poner música relajante, atenuar las luces y asegurarte de tener privacidad.
  • Conecta con tu respiración: antes de comenzar, respira profundamente varias veces. Lleva la atención a tu cuerpo y nota cualquier sensación o emoción sin juzgarla.
  • Explora sin prisa: recorre tu cuerpo con las manos. No te limites a los genitales; explora otras zonas erógenas. La idea es redescubrirte, no solo alcanzar un objetivo.
  • Escucha lo que tu cuerpo pide: juega con diferentes ritmos, presiones y zonas. Si algo no funciona, cambia. La masturbación es un diálogo contigo misma. Lo importante es lo que tú sientes.
  • Permite el placer sin expectativas: intenta no centrarte en el orgasmo. La meta es conectar con el placer sin presión. Si no llegas al orgasmo, no pasa nada. El valor está en el proceso.
  • Observa tus emociones sin juzgar: presta atención a qué sientes: ¿placer, culpa, vergüenza, liberación? Obsérvalo como un fenómeno pasajero, no como una verdad sobre tu valor.
  • Cierra con autocuidado: termina la sesión dedicándote un momento de cuidado: estírate, abrígate o simplemente descansa.

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