5 nociones útiles para resolver problemas en la relación con tu pareja

Cuando se presenta una situación en la relación de pareja que genera diatriba es importante saber 5 nociones básicas que con la práctica se pueden volver habilidades de resolución de conflictos

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El trabajador social clínico licenciado Robert Taibbi compartió 5 habilidades que seguro querrás tener en cuenta la próxima vez que tengas una diferencia con tu pareja, pero que en realidad se pueden aplicar a muchas otras relaciones. Crédito: Shutterstock

Tener problemas en una relación no es algo malo en sí mismo, lo malo es no ser capaz de resolverlos y estancarse allí. Te decimos 5 nociones útiles a la hora de debatir con tu pareja.

Cuando se presenta una situación en la relación de pareja que genera diatriba es importante saber estas nociones que con la práctica se pueden volver habilidades de resolución de conflictos.

Por más enamorado que estés de alguien, por más química y similitud que tengas con una persona siempre habrá diferencias. No se puede estar de acuerdo en todo con alguien, pero eso no es algo que impida a las personas relacionarse.

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El trabajador social clínico licenciado Robert Taibbi compartió 5 habilidades que seguro querrás tener en cuenta la próxima vez que tengas una diferencia con tu pareja, pero que en realidad se pueden aplicar a muchas otras relaciones: de amistad, laborales, etc.

Controla tu temperamento

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Hay personas que naturalmente pueden pasar de 0 a 100 y otras que en determinadas situaciones puede reaccionar de manera desproporcionada. En esos momentos resulta útil preguntarse si son los problemas los que tienen la capacidad de controlarte o si eres tú lo suficientemente capaz de controlar tus problemas.

Cuando está otra persona de por medio, como una pareja, hay que tener aún mayor precaución porque son estos momentos en los que se pueden decir cosas hirientes o que realmente no se querían decir.

La voluntad de controlarlo debería ser suficiente, pero en caso de que sea inviable puedes buscar recursos como terapia psicológica, medicación, meditación o alguna actividad que le permita despejar.

Ver el control como ansiedad

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El especialista explica que algunas personas controlan por el hecho de controlar.

“Se trata de poder y manipulación y de usar a otros como objetos para conseguir lo que quieren, pero para la mayoría, el control está ligado a la ansiedad”, expone Taibbi.

A la hora de enfrentar un problema puede haber un miembro de la pareja que quiera “resolver” a la manera que ellos están acostumbrados, pero ignoran cómo se siente el otro, lo que puede generar mucha ansiedad y frustración.

Los controladores en este tipo de situaciones puede tomar una actitud más de “déjalo así. No pasa nada”, pero sí pasa. En cambio puede ser más proactivo en este escenario preguntar “¿qué es lo que te preocupa?”.

La pareja se sentirá más cómoda cuando sienta que la están intentando comprender.

Busca el problema subyacente

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¿Has notado en retrospectiva que algunas discusiones no merecían la pena, pero que de igual manera se descontrolaron?

Como que empiezas una discusión por algo que parece pequeño, pero es que esa cosita chiquita puede estar justificando el reclamo para muchos otros problemas anteriores.

Lo que uno en la pareja puede considerar un problema es probablemente una solución a otro problema subyacente.

Por ejemplo, si crees que tu pareja bebe mucho, a lo mejor le ayuda a lidiar con el estrés; si sientes que es muy estricto, puede que la rigidez le de de una estructura que reduce la ansiedad; o tal vez él o ella duermen demasiado, tal vez pereza está en el ojo del espectador y se trata de prioridades o visiones diferentes de cómo vivir su vida, indica.

“En lugar de quejarse o tratar de microgestionar todo el tiempo, deténgase y pregunte sobre el problema debajo del problema: Me siento molesto por _______; cómo lo piensas de manera diferente; ayúdame a entender mejor por qué haces lo que haces”, dijo.

Dicen que nadie puede amar algo que no conoce, darte la oportunidad de conocer a tu pareja significa quererle más.

Halla la moraleja de las situaciones

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Hallar la moraleja de las situaciones consiste en resolver el problema que causó la discusión y luego averiguar por qué se salió de control.

Cuando ocurran este tipo de diferencias no guarden la discusión debajo de la alfombra, hay que aprender de ella.

“Está bien cometer errores, pero no está bien no aprender las lecciones que te enseñan los errores”, dice el experto.

Enfócate en el ganar-ganar

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La base de toda negociación consiste en que cada una de las partes saquen ventaja de ella. Si quieres tener el control siempre, si quieres tener la razón siempre, vive solo, pero si vives con alguien, debes aprender a hacer concesiones.

“Los compromisos de ganar-ganar consisten en que cada uno tenga claro lo que es importante, el número 1, no una lista de 30, ponerlo sobre la mesa y luego negociar un acuerdo que considere las necesidades de cada uno para que ninguno se sienta como víctima o mártir”, afirma Taibbi.

Esta noción requiere tiempo y reflexión. Muy probablemente no sea sencillo que se haga en el calor de una discusión sino después de un lapso de tiempo acordado.

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