Por qué mentir “un poco” en una relación de pareja es en realidad saludable

La doctora Lisa van Raalte, experta en la comunicación humana, explica los beneficios de mentir "un poco" en una relación de pareja. No se trata de arriesgar la confianza u ocultar algo importante, sino de evitar emociones negativas

Las mentiras piadosas en una relación de pareja

Decirle a tu pareja alguna pequeña mentira no tiene por qué afectar su estabilidad amorosa, siempre que no se trate de algo trascendental o que pueda romper la confianza. Crédito: Shutterstock

¿Alguna vez has escuchado sobre las mentiras piadosas? Son aquellas que se mencionan a tu pareja u otro ser querido con la finalidad de presevar su estabilidad emocional o por el simple hecho de no crear una polémica innecesaria. Esta definición lleva a una pregunta fundamental: por qué mentir “un poco” en tu relación amorosa podría ser realmente saludable.

Léase bien: ¡Un poco! No se trata de saber cuándo deberías o no confesarle a tu pareja una infidelidad, ni tampoco mentir en las finanzas dentro de tu matrimonio, porque acá ya no valen las mentiras piadosas.

La doctora Lisa van Raalte, experta en la comunicación humana y de comportamientos de contacto afectivo, como abrazos, caricias y besos dentro de las relaciones románticas, hace mención de los “mensajes cariñosos engañosos (DAM, por sus siglas en inglés: Deceptive affectionate messages)”.

Aunque la especialista lo utiliza como un término profesional, es lo que más se acerca a lo que tú llamarías “mentiras piadosas”.

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“Ocurre todos los días y la razón más común por la que la gente miente es para el beneficio de la otra persona”, explica la doctora Van Raalte. Por ejemplo, imagina que tu pareja se excedió un poco con los condimentos al preparar el almuerzo, pero ante su pregunta le insistes en que está delicioso, aunque realmente no lo esté tanto. Con esa pequeña mentirilla estarás logrando que no se sienta mal.

Otro ejemplo: imagina que no te han pagado tu sueldo y decidiste pedir prestado dinero a un amigo, algo que a tu esposa podría incomodarle. Pero no le comentas que es prestado, sino que dices que efectivamente te pagaron, lo que le brinda tranquilidad. En esa línea es que se mantienen las mentiras piadosas.

“Si todos fueran radicalmente honestos en cada interacción, nuestras relaciones probablemente no serían muy gratificantes”, asegura la especialista en comunicación humana. Además, el exceso de sinceridad también llega a convertirse en un verdadero problema en una relación amorosa.

Cuáles son los beneficios saludables de mentir “un poco” a tu pareja

Salvar las apariencias

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Son aquellas “mentiras piadosas” que utilizas para evitar que tu pareja atraviese por una sensación de vergüenza, miedo e incluso celos.

Por ejemplo, imagina que tu pareja siente vergüenza porque le hayas pedido la podadora de césped a la vecina. Pero tú le comentas que fue muy amable cuando realmente fue un momento común. Sin embargo, tu pareja sentirá más comodidad y menos vergüenza.

Manejo de conflictos

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¿Coqueteaste? ¡NO! ¿Me veo gorda? ¡NO! ¿Me amas? ¡SÍ!.

Son respuestas automáticas que, aunque puedan ser “mentiras piadosas”, te evitarán un buen conflicto, incluso innecesario.

Pero a ver, esto no significa que vas a coquetear para después mentir. Recuerda que existe un momento en que el coqueteo puede convertirse en infidelidad.

Cuidar las emociones

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Esto se trata del afecto que se demuestra más como una costumbre que una emoción. Sabes perfectamente que amas a tu pareja, ¿cierto? Pero que lo sepas quizás no sea suficiente, porque él o ella necesita escucharlo con frecuencia. Habituar ese “te amo” es una forma de ofrecer un “mensaje cariñoso engañoso” o mentir piadosamemte.

No mientes en que le amas, sino en que no lo estás diciendo con el pecho ardiendo. ¿Capisci?

Lo mismo ocurre con el “te extraño”. La estás pasando muy bien con tus amigos, un partido de fútbol, o tal vez una tarde de solo chicas, y tu pareja te escribe diciéndote cuánto te extraña. Lo más lógico y racional es que le expreses “yo también te extraño”, aunque te estés divirtiendo tanto que realmente no le extrañas como para dejar lo que estás haciendo.

Lo correcto siempre es mantener un equilibrio entre lo que sientes y lo que debes decir. Una “mentira piadosa” tampoco se cuenta, ya que es un as bajo la manga que todos merecemos tener para sobrevivir en el complicado mundo de las parejas.

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