Cinco razas de perros que no conviven bien con niños: datos para evitarlas

Elegir un perro para una familia con niños requiere conocimiento sobre su temperamento, instinto o fragilidad

perros y niños

La elección de un perro para una familia con niños nunca debe basarse únicamente en la apariencia o la popularidad. Crédito: Shutterstock

Elegir un perro para una familia con niños no es una decisión que deba tomarse a la ligera dejándose llevar solo por lo tierno que pueda ser, ya que detrás de la emoción de una nueva mascota, hay una realidad que indica que no todas las razas están diseñadas para tolerar el caos, los ruidos y los movimientos bruscos de un niño pequeño.

Algunas razas de perros fueron criadas para pastorear, otras para guardar propiedades y muchas para cazar.. Esto no quiere decir que el problema es que sean «malos perros», sino que su naturaleza y las necesidades de un hogar con niños chocan de manera inevitable.

Antes de tomar la decisión de añadir un miembro de cuatro patas para la familia, conviene conocer ciertas características para evitar accidentes y, sobre todo, para no poner a prueba la paciencia de un animal que solo está haciendo lo que su instinto le dicta.

Razas de perros que no conviven bien con niños

Chihuahua

Es una de las razas más pequeñas del mundo, pero su carácter no guarda proporción con su tamaño. Son perros extremadamente territoriales, nerviosos y propensos a morder cuando se sienten amenazados o invadidos, explica el sitio web Paseadores.

Un niño que intenta abrazarlo, que corre a su alrededor o que emite gritos de alegría puede ser percibido por el perro como una agresión, ya que esta raza suele preferir entornos tranquilos y predecibles, algo que rara vez existe en una casa con niños pequeños.

Veterinarios y expertos en animales de The Spruce Pets, citados por The Mirror, indican que «la raza por sí sola no determina su temperamento», pero «a la mayoría de los perros no les gustan los gritos ni los sonidos agudos, las personas que los miran fijamente a los ojos o los movimientos rápidos y torpes».

Por eso, los expertos recomiendan que los Chihuahuas vivan en hogares con niños mayores de 10 años, o con adultos únicamente porque su umbral de tolerancia al ruido y al contacto físico constante es extremadamente bajo.

Akita

El Akita es un perro de origen japonés criado para la caza mayor y la guardia. Es leal, valiente y profundamente devoto a su familia, pero esa misma devoción se convierte en un problema cuando hay niños en casa.

Su instinto protector es tan fuerte que puede interpretar cualquier juego brusco entre niños como una amenaza real para la familia, y reaccionar de manera defensiva. Además, los Akitas no toleran bien a los extraños, lo que incluye a los amigos de los hijos que vienen a jugar.

También pueden derribar accidentalmente a un niño pequeño debido a su tamaño y fuerza. Por estas razones, los especialistas en comportamiento canino los consideran una de las razas con más «problemas serios con niños», y recomiendan que vivan en hogares con adultos o, como mucho, con adolescentes.

Chow Chow

El Chow Chow es un perro de aspecto imponente y personalidad reservada. No es considerado como juguetón ni especialmente cariñoso, por lo que prefiere la tranquilidad y no tolera bien el caos que generan los niños.

Según ExpertoAnimal, el principal problema de comportamiento del Chow Chow es la agresividad cuando no han sido correctamente socializados ni entrenados.Los veterinarios de The Spruce Pets lo incluyen entre las razas que requieren más supervisión y entrenamiento en hogares con niños. Un niño que invade su espacio, que le tira del pelo o que le arrebata un juguete puede desencadenar una reacción que el perro no podrá controlar.

Weimaraner

Es un perro atlético, con una energía inagotable y un instinto de caza que nunca se apaga del todo. En un hogar con niños, esa combinación puede ser problemática.

Yahoo Vida y Estilo advierte que «debido a su gran tamaño y alto nivel de energía, esta raza serían mejores compañeros para chicos un poco más grandes». Weimaraner.es recomienda que «los niños no sean muy pequeños» porque «para un weimaraner, un bebé o un niño muy pequeño es muy…».

Además, aunque no sea agresivo, su forma de jugar es tan brusca que puede lastimar a un niño sin intención. Además, los movimientos rápidos y las carreras de los más pequeños pueden activar su instinto de persecución.

Jack Russell Terrier

Su tamaño pequeño esconde su energía desbordante y una voluntad de hierro, ya que fue criado para cazar zorros, lo que significa que tiene un instinto de presa muy fuerte y una tendencia a morder y masticar todo lo que se mueve.

Según análisis de razas más agresivas, los Jack Russell Terriers tienden a no tolerar bien a niños y pueden ser agresivos. De hecho, diversas fuentes los clasifican entre las razas con mayor incidencia de mordeduras.

Además de ser pequeños y ruidosos, adoran ladrar, cavar y correr, y pueden ser difíciles de manejar incluso para criadores experimentados. Su naturaleza impredecible y su baja tolerancia al maltrato los convierten en una raza poco recomendable para hogares con niños pequeños.

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