Las plantas que sobreviven y prosperan con el calor del verano

La próxima vez que el termómetro supere los 90 grados, recuerda que no todas las plantas se rinden

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El verano no tiene por qué ser el enemigo de las plantas de interior. Crédito: Grumpy Cow Studios | Shutterstock

El verano en Estados Unidos es una realidad que, en estados como Texas, Arizona o Florida, convierte los hogares en hornos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las olas de calor extremo son responsables de más de 700 muertes al año en el país, y las temperaturas en el interior de las viviendas pueden superar los 90 grados Fahrenheit en viviendas sin aire acondicionado.

En ese escenario, mantener vivas las plantas de interior se convierte en un desafío. Las hojas se marchitan, la tierra se agrieta y el verde que tanto costó cultivar se desvanece, sobre todo cuando no sabes elegir las mas resistentes a estas temperaturas.

Hay una familia de especies que no solo toleran el calor, sino que lo celebran. Son plantas que han evolucionado en regiones áridas de África, México y el Mediterráneo, y que han desarrollado mecanismos asombrosos para almacenar agua, resistir la sequedad y mantenerse erguidas cuando el termómetro se dispara.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Programa de Manejo de Uso y Reúso del Agua (Pumagua), recomienda especies que embellecen y ayudan a regular la temperatura ambiente. Y el estudio Clean Air de la NASA, publicado en 1989, demostró que muchas de estas mismas plantas también filtran toxinas del aire.

La lengua de suegra (Sansevieria)

Si hay una planta que merece el título de «invencible» del verano, es la Sansevieria. Conocida también como lengua de suegra, espada de San Jorge o snake plant en inglés, es originaria de las regiones áridas de África occidental. Sus hojas gruesas y cerosas almacenan agua, lo que la hace excepcionalmente tolerante a la sequía y resistente a altas temperaturas.

Puede crecer cómodamente en temperaturas de entre 70 y 90 grados Fahrenheit (21 a 32 grados Celsius), y según la Universidad de Arkansas, es capaz de soportar temperaturas incluso superiores a los 30 grados Celsius sin perder su aspecto decorativo.

Además, la NASA incluyó a la Sansevieria en su famoso Clean Air Study, demostrando que es una de las plantas más efectivas para filtrar toxinas como formaldehído, benceno y xileno, compuestos comunes en muebles, productos de limpieza y pinturas.

Asimismo, es una de las pocas plantas que convierte dióxido de carbono en oxígeno durante la noche, lo que la hace ideal para dormitorios.

Cuidado en verano: el mayor peligro es el exceso de agua. En climas cálidos, hay que dejar que la tierra se seque por completo entre riegos, lo que puede significar un riego profundo cada varias semanas. Tolera luz baja e indirecta intensa, y solo necesita riego cada 10 o 15 días.

La Zamioculca (ZZ plant)

La Zamioculcas zamiifolia, conocida como ZZ plant, es originaria de las regiones áridas de África oriental. Ha evolucionado para ser increíblemente resistente, ya que almacena agua en sus rizomas, unas estructuras subterráneas parecidas a patatas, lo que la hace excepcionalmente tolerante a la sequía y perfecta para ambientes cálidos y secos. Prospera en un rango de temperaturas de entre 65 y 90 grados Fahrenheit (18 a 32 grados Celsius).

Su follaje brillante y verde intenso se mantiene saludable incluso durante las olas de calor, y su aspecto moderno y elegante la ha convertido en una de las preferidas en decoración interior contemporánea. La Universidad de Arkansas destaca que, gracias a sus raíces tuberosas, retiene el agua durante mucho tiempo, lo que la hace ideal para quienes se van de vacaciones unos días.

Cuidado en verano: aunque tolera poca luz, crece mejor con luz indirecta brillante. En verano, puede necesitar riego cada 7 a 10 días, pero siempre hay que comprobar que los primeros centímetros de tierra estén secos antes de regar. Evita el sol directo y abrasador, que puede quemar sus hojas.

El Potus (Epipremnum aureum)

El potus, también conocido como pothos, poto o devil’s ivy, es una de las plantas de interior más versátiles y resistentes. Según la Universidad de Clemson (Clemson Cooperative Extension), prefiere ambientes cálidos, entre 70 y 85 grados Fahrenheit durante el día.

La Universidad de Arkansas confirma que tolera bien el calor, crece rápidamente y puede colocarse en rincones muy luminosos sin sufrir daños.

También fue incluido en el estudio de la NASA por su capacidad para eliminar compuestos contaminantes del aire. Según el medio TN, favorece la reducción de compuestos contaminantes en el aire y se adapta bien a rincones con poca luz. Es ideal para colgar o poner en estanterías, y su crecimiento en cascada aporta un valor decorativo inigualable.

Cuidado en verano: solo necesita riego cuando la tierra está seca. Evita el exceso de agua y mantenenla alejada de las rejillas de aire acondicionado, ya que el aire frío y caliente puede resecar sus hojas y dañar las células de la planta.

El Aloe vera

Nativa de África y el Mediterráneo, el Aloe vera no es solo una planta medicinal. Es una superviviente nata. Sus hojas carnosas y llenas de gel almacenan agua, lo que le permite manejar el calor y los períodos secos con facilidad. Es más feliz en temperaturas de entre 55 y 80 grados Fahrenheit.

Además de su resistencia, tiene usos medicinales para la piel, pues el gel de sus hojas es conocido por sus propiedades calmantes y cicatrizantes. Prefiere la luz natural indirecta, y un buen lugar para tenerla es cerca de una ventana.

Cuidado en verano: necesita poca agua y no responde bien a las corrientes de aire frío o a las noches frías. Asegúrate de que sus raíces no estén encharcadas y mantenla en un lugar cálido y soleado, pero sin sol directo que pueda quemar sus hojas.

La Palmera Areca (Dypsis lutescens)

La palmera areca, también conocida como palma de bambú, da un toque tropical a cualquier hogar. Según la UNAM, es considerada una planta purificadora de aire porque elimina sustancias como el dióxido de carbono. No requiere contacto con la luz directa y necesita riego moderado. Es ideal para espacios con luz indirecta y aporta una sensación de frescor y exuberancia.

Cuidado en verano: mantenla hidratada, pero no excesivamente. Asegúrate de que tenga un buen drenaje para evitar el exceso de agua.

Consejos para mantenerlas vivas cuando el calor aprieta

Los expertos coinciden en que el verano no tiene por qué ser una sentencia de muerte para las plantas de interior. Estas son las claves:

  • 1. Riega con inteligencia, no con frecuencia.: las plantas resistentes al calor almacenan agua. El error más común es regarlas por rutina en lugar de por necesidad. De acuerdo con la Universidad de Clemson, el potus prefiere que la tierra se seque entre riegos. La Universidad Estatal de Dakota del Sur (South Dakota State University Extension) recomienda que la mayoría de las suculentas reciban al menos seis a ocho horas de luz.
  • 2. Evita las horas centrales del día: regar en las horas más calurosas puede quemar las raíces. La recomendación general es hacerlo al atardecer o al amanecer.
  • 3. Aléjalas de las fuentes de aire: los ventiladores y aires acondicionados crean corrientes de aire que pueden resecar las hojas y estresar a las plantas. Según House Digest, las plantas tolerantes al calor no soportan las fluctuaciones bruscas de temperatura, así que evita colocarlas cerca de rejillas de ventilación, ventanas con corrientes de aire o puertas exteriores.
  • 4. Aumenta la humedad si es necesario: si el ambiente es demasiado seco, un vaporizador puede ayudar a mantenerlas hidratadas.
  • 5. Asegura un buen drenaje: el exceso de agua es más peligroso que la falta de ella. Las macetas con agujeros de drenaje y una tierra que no se compacte son esenciales.

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