Encuesta asegura que los estadounidenses se consideran exigentes con el agua que bebe
El 65% de los estadounidenses es exigente con el agua que bebe y el origen natural motiva su lealtad a la marca
La “Source Conviction Paradox” revela que el 63% de los fieles a una marca cambiaría de agua si estuviera mejor informado sobre su origen Crédito: Shutterstock
El 65% de los estadounidenses se considera exigente con el agua que bebe, y el origen natural es el principal motivo de su fidelidad a una marca, según una encuesta de Talker Research. Sin embargo, esa convicción se basa en un conocimiento frágil.
La encuesta señala que apenas el 27% sabe que el agua de manantial no recibe tratamientos intensivos ni filtración pesada. Esta contradicción, que los investigadores han llamado “Source Conviction Paradox”, evidencia una oportunidad perdida para educar a un consumidor que, de estar mejor informado, cambiaría de marca en un 63% de los casos.
La encuesta, realizada a 2,000 adultos por encargo de Crystal Geyser Alpine Spring Water, revela que dos de cada tres estadounidenses se definen como “exigentes” con el agua que beben. El 57% afirma incluso poder identificar el tipo de agua sin conocer su procedencia, y de ellos, el 39% lo logra en el primer sorbo.
Esta exigencia se traduce en hábitos concretos, donde el 43% rechaza beber agua del grifo de ciertos lugares, el 35% lleva su propia agua cuando sale de casa y el 37% prefiere pasar sed antes que beber su tipo de agua menos favorito.
El origen natural, la clave de la fidelidad
Entre quienes tienen una marca favorita de agua embotellada (el 54% de los encuestados), la razón principal por la que consideran que su marca es la mejor es su origen natural o de manantial (42%), superando al precio (34%) y a la disponibilidad (33%). El 64% de estos consumidores mantiene incluso una lista mental de las mejores y peores marcas de agua embotellada.
La preferencia por el agua embotellada sobre el agua del grifo es abrumadora (70% frente a 13%), y el agua de manantial es la favorita frente al agua filtrada (46% frente a 38%).
El conocimiento que no acompaña a la convicción
A pesar de esta fidelidad basada en el origen, el conocimiento real sobre qué significa que un agua sea de manantial es muy limitado. La encuesta reveló brechas significativas:
- Solo el 27% sabe que el agua de manantial no recibe tratamientos intensivos ni filtración pesada.
- Apenas el 25% conoce que contiene electrolitos naturales.
- Únicamente el 16% entiende que es relativamente fácil de monitorear y mantener para el control de calidad.
- El rasgo más reconocido del agua de manantial es su sabor distinto y fresco (38%), seguido de su seguridad para el consumo sin filtración pesada (31%).
Además, el 20% de los estadounidenses cree erróneamente que toda el agua embotellada recibe tratamientos intensivos.
Anne‑Charlotte de La Porte, vicepresidenta de marketing de CG Roxane, matriz de Crystal Geyser, explicó: “El agua de manantial proviene directamente de la naturaleza, lo que significa que no requiere tratamientos pesados ni filtración. Al recogerse tal como fluye naturalmente hacia la superficie, conserva los minerales naturales que contribuyen a su carácter. Ayudar a los consumidores a comprender mejor qué es el agua de manantial, y qué no es, es una parte importante para generar confianza”.
La brecha de conocimiento se refleja también en otros aspectos. Aunque el 62% de los encuestados afirma que es importante conocer el origen de su agua, y el 81% de los fieles a una marca ha leído la etiqueta de su agua preferida, solo el 33% se declara “muy consciente” de dónde se obtiene su agua, y apenas el 30% lo está de su composición.
Una oportunidad para educar
Los investigadores de Talker Research denominaron “Source Conviction Paradox” (Paradoja de la Convicción por el Origen) a esta tendencia documentada. Los consumidores toman decisiones de marca basándose en el origen, mientras mantienen importantes lagunas de conocimiento sobre las características de ese origen.
Esta paradoja tiene implicaciones directas para el mercado. Entre los consumidores que tienen una marca favorita, el 63% afirma que sería probable cambiar de marca si estuviera mejor informado sobre el origen del agua (el 26% lo haría “muy probablemente”).
Solo el 10% dice que sería improbable cambiar. En otras palabras, la lealtad actual no está consolidada por el conocimiento, sino que se mantiene a pesar de él.
El informe de Talker Research concluye que “la alfabetización sobre el origen del agua, en lugar de suponer un riesgo para las marcas establecidas, parece ser el mecanismo a través del cual el principal motor de compra de la categoría, la procedencia natural, puede activarse a gran escala”.
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