Cuán cierto es que tu clítoris puede encogerse si no lo «usas»
De acuerdo a expertos, esta situación está asociada a una enfermedad llamada "atrofia vaginal", provocada por la reducción de estrógenos y testosterona
Si estás en un desafortunado periodo de "sequía", mejor actívate, para que tu clítoris se revitalice y no pierda capacidades. Crédito: Shutterstock
El clítoris puede ser lo suficientemente escurridizo durante la sexualidad. Tómalo como un juego de paciencia y descubrimiento para tu pareja, pero el hecho de que pueda encogerse si no lo «usas» suena hasta insólito. Sin embargo, esta es una realidad, llevándote a la llamada «atrofia del clítoris».
De acuerdo a expertos, esta situación está asociada a una enfermedad llamada «atrofia vaginal», provocada por la reducción de estrógenos, que reseca los tejidos vaginales, reduce el volumen, e incluso produce inflamación, haciendo que el clítoris se vea más pequeño.
Realmente, no es literal que tu clítoris va a reducir su tamaño, pero sí va a perder capacidades que impiden el disfrute sexual. Recuerda que es el «botón mágico» para los orgasmos.
«La falta de actividad (sexual) de la musculatura de nuestra vagina es lo que le hace perder su tono y elasticidad», advierte Marta León, experta en salud hormonal femenina e ingeniera química, refiriéndose a lo que ella llamada «sedentarismo vaginal».

Tu clítoris se seca y es menos voluminosos cuando no tienes relaciones sexuales
Que esto no te sorprenda, porque sucedería con cualquier músculo, y el clítoris es un órgano sexual mezclado por tejido eréctil, músculo y nervios.
Entonces, si dejas de tener relaciones sexuales regulares o de excitarte frecuentemente, ocurre un negativo proceso donde el clítoris está cada vez más seco y menos voluminoso.
En algunos casos, severos, cuando la atrofia vaginal es avanzada, el clítoris sí puede encogerse, retraerse hacia dentro del cuerpo y desapareciendo detrás de su propio capuchón. Esto sucede también por los bajos niveles de testosterona, una situación propia de la menopausia.
La histerectomía completa es otro motivo que puede provocar una atrofia del clítoris, porque al eliminar los ovarios no hay producción de estrógenos y testosterona. En este sentido, no segregas los mismos niveles de hormonas, perdiendo «brillo» en esta zona tan íntima.
Para evitar la atrofia del clítoris y que su tamaño se reduzca, los expertos en sexología coinciden con la regla número uno: tener sexo, bien sea con una pareja o por medio de la masturbación. «Puede ayudar a que el clítoris se mantenga saludable y sensible», aseguran.
Y si ya existe una atrofia, aseguran que la sexualidad frecuente puede revitalizar el clítoris poco a poco.
La actividad física, para el buen flujo sanguíneo, es otro método fundamental que le da vida a tu zona íntima. Y en caso de que un médico lo sugiera, según tu caso, los suplementos de testosterona (en crema, pastillas o inyecciones) te ayudan a recuperar la respuesta sexual desde el clítoris.

La información contenida en este artículo es solo para fines educativos e informativos y no pretende ser un consejo médico o de salud. Siempre consulte a un médico u otro proveedor de salud calificado con respecto a cualquier pregunta que pueda tener sobre una condición médica u objetivos de salud.