Ser demasiado estricto con tu hijo podría conducirlo a la depresión, dice estudio

Un nuevo estudio de la Universidad de Lovaina, en Bélgica, advierte que ser demasiado estricto con tus hijos podría conducirlos a la depresión más adelante en la vida

demasiado estricto con tu hijo

La autora principal, la Dra. Evelien Van Assche, expuso que se refiere a la paternidad severa percibida (por el niño), con castigo físico y manipulación psicológica, que constituye un conjunto adicional de instrucciones sobre cómo se lee un gen para incorporarlo al ADN. Crédito: Shutterstock

No es un secreto que la manera en la que lidias con tu hijo configura parte de su carácter y personalidad, pero ser demasiado estricto podría conducirlo a la depresión más adelante en la vida, advierte un nuevo estudio de la Universidad de Lovaina, en Bélgica.

Ahora, muy probablemente te estés preguntando ¿qué o cuánto es ser un padre demasiado estricto? La autora principal, la Dra. Evelien Van Assche, expuso que se refiere a la paternidad severa percibida (por el niño), con castigo físico y manipulación psicológica, que constituye un conjunto adicional de instrucciones sobre cómo se lee un gen para incorporarlo al ADN.

“Tenemos algunos indicios de que estos cambios en sí mismos pueden predisponer al niño en crecimiento a la depresión. Esto no sucede en la misma medida si los niños han tenido una crianza de apoyo”

Dra. Evelien Van Assche

Van Assche afirmó que estos hallazgos puede ser útiles en función de identificar a las personas vulnerables que en la actualidad se relacionan al 10% de los estadounidenses que sufre de depresión.

Recibe gratis todas las noticias en tu correo

¡Muchas gracias! Ya estás suscrito a nuestro newsletter

El estudio se basó en 23 niños y niñas belgas de entre 12 y 16 años que informaron que sus padres son duros, lo que incluye comportamiento manipulador, castigo físico o severidad excesiva. El equipo los comparó con un número similar de compañeros emparejados por edad y sexo que dijeron que sus padres los apoyaban y les daban autonomía.

Los autores mapearon el genoma y los resultados mostraron que el primer grupo tenía una mayor variación en la “metilación”, que está relacionada con la depresión y se trata de un proceso normal que ocurre cuando se agrega una pequeña molécula química al ADN, lo que cambia la forma en que se leen las instrucciones.

Asimismo, midieron el rango de metilación en más de 450,000 lugares en el ADN de cada niño. Fue mucho mayor en aquellos que reportaron una educación dura.

“El ADN sigue siendo el mismo, pero estos grupos químicos adicionales afectan cómo se leen las instrucciones del ADN. Aquellos que informaron una crianza más dura mostraron una tendencia a la depresión, y creemos que esta tendencia se ha integrado en su ADN a través de una mayor variación en la metilación”

La doctora y directora del estudio dijo que si bien se enfocaron el papel de la crianza severa, es probable que cualquier estrés significativo provoque tales cambios en la metilación del ADN.

Bien es sabido que en general, el estrés en la infancia puede conducir a una tendencia general a la depresión en la vida posterior al alterar la forma en que se lee el ADN. Sin embargo, aseguró que estos resultados deben confirmarse en una muestra más grande.

Los hallazgos fueron presentados durante la 35ª conferencia anual del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología y reseñados por Study Finds.

También te puede interesar:

En esta nota

crianza de los hijos

Más sobre este tema

Contenido Patrocinado

Enlaces patrocinados por Outbrain