Cómo puedes ayudar a tu hijo a manejar y entender el dolor físico de un golpe o moretón que sufren

Investigadores de la Universidad de Australia del Sur entrevistaron a una serie de expertos en varios campos de la pediatría, y coincidieron en 5 puntos claves para ayudar a tu hijo a manejar y entender el dolor físico menor

ayudar a tu hijo a manejar y entender el dolor

Por más que protejas a tu hijo, es imposible evitar que sientan dolor físico en algún momento de su vida.  Crédito: Shutterstock

Ayudar a tu hijo a manejar y entender el dolor físico de un golpe o moretón puede ser un verdadero reto, pero no es misión imposible. Te decimos los 5 puntos claves de conversación para tener en cuenta, propuesto por investigadores de la Universidad de Australia del Sur.

Educar a tu pequeño sobre el dolor desde una edad temprana puede contribuir en gran medida a ayudarlo a comprender mejor y responder al dolor cuando sea mayor.

Por más que protejas a tu hijo, es imposible evitar que sientan dolor físico en algún momento de su vida. No se trata de que hayas fracasado como madre o cuidadora, naturalmente los adultos se pueden lastimar, aún más los niños que desconocen muchos peligros.

El equipo de investigadores evaluó los “dolores cotidianos” comunes entre los niños desde los 2 hasta los 7 años de edad. Entrevistaron a una serie de expertos en varios campos de la pediatría, como la salud infantil, la psicología, el desarrollo, la resiliencia; cómo promover la recuperación y la resiliencia de los niños después de dolores o lesiones menores.

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Además, el equipo también hizo las mismas preguntas a un grupo de padres y educadores.

La mayoría coincidió en 5 puntos clave para tener en cuenta la próxima vez que tu hijo se haga un raspón, un moretón o cualquier traumatismo menor:

  1. Enséñale que el dolor es solo el sistema de alarma del cuerpo humano: así como los carros tiene una alarma de seguridad para protegerlo, o los locales tienen alarmas que se activan cuando alguien entra sin permiso, así es el dolor para el cuerpo. El dolor es importante para decirnos que nuestro cuerpo no está al 100%.
  2. Valida su dolor: “no pasa nada” es una frase que muchos oímos cuando de pequeños nos caímos y nuestros padres sin quererlo nos invalidaron. A ver, que no se trata de hacer un escándalo ni un drama sobre el incidente, sino de reconocer que efectivamente ocurrió algo, para hacer que tu hijo se sienta protegido, seguro y escuchado.
  3. Explícale que será temporal: el dolor no se quedará allí todo el tiempo, eventualmente pasará cuerpo su cuerpo se cure por completo.
  4. Apoya las emociones de los niños, dentro de lo razonable, anímalo a expresarse. ¿Qué fue lo que pasó para que se hicieran daño? ¿Cómo se sintieron al respecto?
  5. Involúcralo en su propia recuperación, como ir a buscar una curita, ponerse compresas de hielo o darse un leve masaje.

“Ya sea caerse de una bicicleta o lidiar con las temidas vacunas, las experiencias de dolor cotidiano son oportunidades para que los padres promuevan creencias y comportamientos positivos relacionados con el dolor”

Dra. Sarah Wallwork Investigadora principal de la Universidad de Australia del Sur

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