Los adolescentes que se quedan despiertos durante la noche tienen más probabilidades de volverse obesos

Un nuevo estudio de investigadores españoles advierten que aquellos jóvenes que se quedan despiertos durante la noche tienen más probabilidades de volverse obesos

despiertos durante la noche

Los autores sugirieron que los padres pueden dar un buen ejemplo teniendo una hora constante para acostarse y limitando el tiempo de pantalla por la noche. También se necesitan políticas públicas para enfrentar este problema de salud global. Crédito: Shutterstock

Los hábitos de sueño que tienen las personas durante su adolescencia tendrían un impacto en su salud metabólica. Un nuevo estudio de investigadores españoles advierten que aquellos jóvenes que se quedan despiertos durante la noche tienen más probabilidades de volverse obesos.

En realidad, aquellos que duermen menos de ocho horas por noche tienen más probabilidades de tener sobrepeso en comparación con sus compañeros más descansados, reseñó Study Finds.

Asimismo, tienen más probabilidades de tener una combinación de otras características poco saludables, como exceso de grasa alrededor de la cintura, presión arterial alta y niveles anormales de lípidos o glucosa en la sangre.


“La mayoría de los adolescentes no duermen lo suficiente y esto está relacionado con el exceso de peso y las características que promueven el aumento de peso, lo que potencialmente los prepara para futuros problemas”

Jesús Martínez Gómez

Autor del estudio, investigador en entrenamiento en el Laboratorio de Imagen y Salud Cardiovascular, Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC)

En el estudio, que se presentará en el Congreso ESC 2022, participaron 1,229 adolescentes inscritos en un Programa de prueba para Escuelas Secundarias en España, con una edad promedio de 12 años y había igual número de niños y niñas en el estudio.

Los autores midieron los hábitos de sueño durante siete días utilizando un rastreador de actividad portátil en tres ocasiones: a los 12, 14 y 16 años.

Clasificaron a los chicos en tres grupos: muy cortos de sueño, con menos de 7 horas de sueño; cortos de sueño, con entre 7 y 8 horas de sueño; y descanso óptimo, con 8 horas de sueño o más.

De acuerdo con la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, los niños de 6 a 12 años deben dormir de 9 a 12 horas por noche, mientras que los de 13 a 18 años deben dormir de 8 a 10 horas cada noche.

A la edad de 12 años, solo el 34% de los participantes dormía al menos ocho horas por noche. Esta estadística cayó aún más a medida que los adolescentes crecían, cayendo al 23% a los 14 años y al 19% a los 16 años. Los niños tendían a dormir incluso menos que las adolescentes.


“Las conexiones entre la falta de sueño y la salud adversa fueron independientes de la ingesta de energía y los niveles de actividad física, lo que indica que el sueño en sí mismo es importante”

Jesús Martínez Gómez

Autor del estudio, investigador en entrenamiento en el Laboratorio de Imagen y Salud Cardiovascular, Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC)

Martínez Gómez explicó que el exceso de peso y el síndrome metabólico se asocian en última instancia con las enfermedades cardiovasculares, lo que sugiere que los programas de promoción de la salud en las escuelas deberían enseñar buenos hábitos de sueño.

Sugirió que los padres pueden dar un buen ejemplo teniendo una hora constante para acostarse y limitando el tiempo de pantalla por la noche. También se necesitan políticas públicas para enfrentar este problema de salud global.

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