Embarazo de alto riesgo: qué cuidados debes seguir al pie de la letra si estás embarazada con endometriosis

En un embarazo de alto riesgo a causa de la endometriosis, estás expuesta a tres complicaciones: preeclampsia, parto prematuro y aborto espontáneo. Con los cuidados precisos podrás hacerles frente en tu gestación

Embarazo de alto riesgo

La endometriosis complica la posibilidad de un embarazo, pero con una serie de tratamientos se puede elevar las probabilidades. Crédito: Freepik

Cuando leemos la palabra endometriosis inmediatamente pensamos en infertilidad, ya que esta patología compromete la capacidad de implantación del embrión y el desarrollo placentario. Sin embargo, hay tratamientos para revertir el daño causado y lograr que se produzca un embarazo, aunque este sería de alto riesgo.

En su definición clínica, la endometriosis es el crecimiento del tejido que reviste la pared interior del útero en lugares donde no debería: ovarios, trompas de Falopio, pared pélvica, el tracto intestinal, urinario, la vagina y hasta el tórax, reseña Todo Papás. Este trastorno suele ser altamente doloroso en la mayoría de las mujeres, pero afortunadamente hay remedios naturales para aliviar los malestares.

Los medicamentos hormonales como las píldoras anticonceptivas también mantienen los síntomas bajo control, pero si se detecta a tiempo, a través de una intervención llamada laparoscopia se pueden extirpar los tumores y eliminar el tejido dañado. De esta manera se facilita la posibilidad de un embarazo natural o por medio de la Fecundación in Vitro.

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Los cuidados que debes seguir en tu embarazo con endometriosis

El gran problema es que la endometriosis puede volver a desarrollarse, por lo que luego de tanta lucha y paciencia para lograr tu embarazo, inevitablemente será de alto riesgo.

La primera recomendación es que asistas constantemente con tu especialista para chequear el estado de tu gestación. Sigue las indicaciones al pie de la letra y conscientiza desde el principio que tu embarazo puede tener hasta tres posibles complicaciones. Te decimos cuáles son y cómo afrontarlas:

Preeclampsia

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La preeclampsia son aumentos repentinos de la presión arterial durante el embarazo. Esta afección puede alcanzar varios órganos y generar complicaciones en la salud de la madre y el niño.

La condición tampoco se puede prevenir, pero la mejor forma de hacerle frente es detectarla a tiempo.

Acudir a todas las consultas prenatales es clave para mantener un frecuente chequeo de la presión arterial. Según Redacción Médica, la ingesta de calcio puede evitar que empeore, pero al final la única cura es dar a luz.

Dependiendo de la gravedad, la preeclampsia necesita controles constantes o incluso una hospitalización preventiva. Si está en una etapa de gravedad, la solución más apropiada es inducir el parto, algo que por lo general se aplica a partir de la semana 37.

Aborto espontáneo

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La mayoría de estos episodios son atribuidos a factores clínicos, en este caso la endometriosis, o por malos hábitos antes y durante una gestación temprana.

Para reducir el riesgo de un aborto espontáneo, debes estar atenta a distintos factores como el bajo peso o sobrepeso, es decir, estar en un punto medio. Tu alimentación sin embutidos y productos cárnicos no elaborados también es vital, siendo muy enfática en el lavado de frutas y verduras.

Otra excelente medida son los estiramientos, caminatas suaves y otros ejercicios de moderada intensidad, que siempre benefician la salud de tu embarazo. Evita a toda costa la exposición a rayos X y no ingieras algún tipo de medicamento que no esté autorizado por tu médico particular.

Parto prematuro

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Se le denomina parto prematuro a todo nacimiento del bebé producido antes de la semana 37 de tu gestación. Es otra complicación del embarazo con endometriosis, pero afortunadamente tiene múltiples recomendaciones para prevenirlo a toda costa.

De acuerdo al portal Cliki Salud, es fundamental hacerte un ultrasonido en las semanas 11 y 14, momentos en los que se podría detectar las posibilidades de un parto prematuro cuando tu embarazo esté más avanzado.

El resto se trata de fundamentos clave que debes cumplir durante tu embarazo, tales como: reducir las actividades diarias, controlar el estrés, alimentarte adecuadamente, evitar cualquier tipo de bebida alcohólica y mantenerte atenta a algún síntoma de infección urinaria para se tratado de inmediato.

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