El abuso sexual predispone a las víctimas a la demencia y el daño cerebral, asegura estudio

La Universidad de Pittsburgh practicó un estudio con 145 mujeres y el 23% de las que habían sufrido algún episodio de abuso sexual tenían más posibilidades de desarrollar demencia y daño cerebral

abuso sexual

Según los CDC, 1 de cada 3 mujeres en Estados Unidos sufre de abuso sexual al menos una vez en su vida. Crédito: Shutterstock

La violencia doméstica de tipo sexual (o abuso sexual) que sufren las mujeres puede ser aún más grave de lo que ya se conocía. Un nuevo estudio de la Universidad de Pittsburgh encontró que además de las secuelas físicas, emocionales y psicólgicas evidentes que producen estos maltratos, también eleva el riesgo de desarrollar demencia, deterioro cognitivo y otros daños cerebrales como un accidente cerebrovascular.

La doctora Rebecca Thurston, líder de la investigación, señaló que el informe arrojó resultados en cualquier caso, es decir, “abuso sexual infantil o agresión sexual en la adultez”.

“Según los datos de la población, la mayoría de las mujeres sufren agresiones sexuales cuando se encuentran en la adolescencia y la adultez temprana, por lo que probablemente estas sean experiencias tempranas de las que estamos viendo las marcas más adelante en la vida”, analizó la experta, quien es directora del Laboratorio de Salud Bioconductual de la Mujer en la Escuela de Graduados de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh.

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Para dar con el hallazgo, el equipo de científicos escaneó el cerebro de 145 mujeres de mediana edad, sin ancedecentes de enfermedad cardiovascular, ACV o demencia. El objetivo era buscar signos de hipertensidades de materia blanca, que aparecen como pequeñas manchas blancas en las resonancias magnéticas y son marcadores de interrupciones en el flujo sanguíneo que han dejado daño en el cerebro.

En palabras más sencillas, estas manchas blancas representan un síntoma de agresión sexual que manifiesta el cerebro. De las 145 mujeres estudiadas, el 68% de ellas había experimentado un trauma, y el 23% de las que vivieron el trauma fue por abuso sexual, precisó el estudio que pronto se publicará en la revista Brain Imaging and Behavior, reseñó CNN.

“Encontramos que las mujeres con antecedentes de agresión sexual tienen mayores hiperintensidades de materia blanca en el cerebro, lo cual es un indicador de enfermedad de vasos pequeños, que se relaciona con daño cerebral, deterioro cognitivo, demencia y mortalidad”, explicó la doctora Rebecca Thurston.

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1 de cada 3 mujeres en Estados Unidos sufre de abuso sexual al menos una vez en su vida

Los números no mienten y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) tienen claro que el abuso sexual en Estados Unidos es una problemática que debe atenderse con urgencia. Según los datos de la agencia principal de salud, 1 de cada 3 mujeres (y 1 de cada 4 hombres) han sufrido de agresión sexual al menos una vez en su vida.

Según los CDC, la depresión, ansiedad y trastornos del sueño también están asociados a este tipo de violencia, incluyendo una enfermedad cardiaca. De hecho, estudios anteriores ya han demostrado que el trauma sexual eleva la presión arterial y los trigicéridos en la mediada edad.

Asimismo, una investigación que realizó la misma doctora Rebecca Thurston en 2018 expuso que las mujeres tenían tres veces más posibilidades de sufrir depresión, ansiedad e insomnio luego de padecer un episodio de abuso sexual. El hallazgo fue publicado en Jama Network.

Thurston instó a los médicos especialistas a que consulten a sus pacientes sobre algún trauma sexual, previo, previo a cualquier análisis que pueda arrojar afecciones cardiacas, problemas cardiovasculares, depresiones, ansiedades y demencia.

Manifestaciones físicas

El nuevo estudio, presentado el jueves en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Menopausia, se suma a un creciente cuerpo de investigación sobre el impacto a largo plazo de la agresión sexual en el cuerpo y la mente.

“Necesitamos mantener nuestra atención en este tema de la violencia sexual contra las mujeres y no dejar que se escape de la pantalla del radar de la sociedad, porque sigue siendo un problema importante de salud de las mujeres”, dijo Thurston.

Las mujeres que han sufrido un trauma sexual también deben sentirse empoderadas para hablar y decirles a sus médicos, agregó.

“Comparte absolutamente esta información con tus proveedores de atención médica”, dijo Thurston. “Esto no es culpa tuya, así que comparte lo que te sientas cómoda con revelar. Es información importante que tiene implicaciones para tu salud física y tu bienestar emocional”.

Observando el cerebro

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