Cómo combinar nuestros alimentos para comer de forma saludable y vivir más años

Primero debemos conocer todos los grupos de alimentos para luego identificar cuáles pueden llevarse bien, y así lograr una mejor digestión y absorción de nutrientes que beneficiarán nuestra salud

Las proteínas deberán combinarse con vegetales crudos. / Foto: Freepik

Las proteínas deberán combinarse con vegetales crudos. / Foto: Freepik

Existe una manera de comer de forma más natural y saludable si aprendemos a identificar y combinar los principales tipos de alimentos que favorecen la longevidad. El libro El Tao de la salud, el sexo y la larga vida, contiene una serie de indicaciones sobre la forma correcta de consumir las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas, las verduras crudas y las frutas frescas que leerás a continuación:

Cómo consumir las proteínas

Las proteínas son alimentos que necesitan condiciones especiales para ser digeridas y para que puedan liberar adecuadamente sus nutrientes. La mejor elección para combinar la proteína animal es hacerlo con vegetales no feculentos como las verduras, las coles, los brotes, en su forma cruda. Todos a manera de ensaladas.

Asimismo, las proteínas de origen animal no deben entrar en más de una comida al día, aunque las de origen vegetal como el Tofu, o requesón de soja, pueden tomarse más de una vez.

Por otra parte, según El Tao de la salud, el sexo y la larga vida, las proteínas vegetales pueden sustituir a la carne roja en la dieta humana: “entre ¾ y 1 kilo de semillas y frutos secos crudos por semana, por ejemplo, cubren todas las necesidades de grasas y proteínas y eliminan el hambre metabólica de carne, huevos y demás proteínas de origen animal”.

Cómo consumir los hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son feculentos y no deberían combinarse con ninguna proteína. Lo que mejor combina con las féculas son las frutas no ácidas y las verduras frescas crudas o ligeramente cocidas, dice El Tao de la salud, el sexo y la larga vida.

Por ejemplo, a las papas, la pasta, o la respostería no hay que añadirle huevos, carne ni queso.

La mayoría de las personas gusta de consumir hidratos de carbono en el desayuno, ya sea en forma de tostada o de cereales. No obstante, uno de los peores desayunos consiste mezclar cereales secos endulzados con azúcar refinado con leche pasteurizada. Las tostadas con mermelada son casi igual de malas.

Al igual que con las proteínas, los hidratos de carbono no deberían entrar en más de una comida al día; y habría que evitar combinar dos féculas muy distintas en un mismo plato.

Los hidratos de carbono tampoco deberán acompañarse con agua, zumos de fruta, leche, ni ningún otro líquido.

Cómo consumir las grasas

Las grasas pueden combinarse con hidratos de carbono, frutas, verduras, pero hay que evitar mezclarlas con las proteínas de origen animal.

Por su salud, es necesario evitar todas las margarinas y demás sustitutos de la mantequilla, así como los aceites hidrogenados. Las mejores grasas son la mantequilla y los aceites vegetales y de semillas prensados en frío y consumidos en su estado líquido.

Cómo consumir las ensaladas de vegetales crudos

Se recomienda su consumo diario justo antes del plato principal, sobre todo si es a base de proteínas o hidratos de carbono. Además de proporcionar enzimas activas y masa fibrosa, las ensaladas de vegetales crudos son una excelente fuente de vitaminas, minerales, aminoácidos y otros nutrientes.

Asimismo, es importante consumir las ensaladas inmediatamente después de trocear sus ingredientes. Los vegetales crudos cortados y desmenuzados que se dejan reposar varias horas antes de su consumo pierden rápidamente muchos de sus valiosas enzimas y demás nutrientes a causa de la oxidación, plantea el libro El Tao de la salud, el sexo y la larga vida.

Igualmente, hay que poner atención en el aliño de estas ensaladas, sobre todo al combinarlas con proteínas, porque un exceso de vinagre o aceite perjudica la digestión de estas.

Cómo consumir las frutas

Las frutas frescas, cuando se comen solas y en suficiente cantidad, proporcionan todas las enzimas, vitaminas, aminoácidos y energía que el cuerpo necesita para una salud y vitalidad óptimas. También son depuradoras y desintoxicantes.

No obstante, comer fruta o beber zumo de frutas entre comidas a base de proteínas y féculas puede inhibir considerablemente su digestión, por lo que no resulta recomendable. Asimismo, las frutas dulces y las ácidas deben comerse en momentos separados, y nunca endulzarlas con miel o azúcar.

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