Costocondritis: la causa de dolor en el pecho que pocos conocen
La costocondritis, una inflamación del cartílago que une las costillas al esternón, es una de las causas más frecuentes de dolor torácico
Un dolor en pecho siempre asusta, por ser un síntoma asociado a infarto, pero no es la única razón por la que podrías experimentarlo. Crédito: Shutterstock
Cuando el pecho duele, la mente suele ir directamente a lo peor: un infarto. Es una reacción natural, y también la correcta, porque cualquier dolor en esa zona debe tomarse en serio, pero no todas las molestias torácicas tienen un origen cardíaco.
De hecho, menos del seis por ciento de las personas que acuden a urgencias por dolor en el pecho enfrentan una afección potencialmente mortal, según especialistas de la Cleveland Clinic.
Una inflamación en el cartílago que conecta las costillas
La costocondritis es, en esencia, una inflamación del cartílago costal, el tejido que une las costillas al esternón.
Este cartílago actúa como un amortiguador entre los huesos, pero cuando se inflama, el dolor puede ser intenso y localizado en la parte frontal del pecho, reseña el portal de Banner Health y la Mayo Clinic.
A veces, la inflamación también puede presentarse con hinchazón visible en la zona afectada, una variante conocida como síndrome de Tietze.
Aunque el dolor es similar, el síndrome de Tietze se caracteriza por la presencia de esa hinchazón y suele afectar con mayor frecuencia a adolescentes y adultos jóvenes.
En la mayoría de los casos, la costocondritis afecta el lado izquierdo del esternón, justo donde el corazón se encuentra, lo que explica por qué el dolor puede confundirse con un problema cardíaco.
Un dolor que puede confundirse con un ataque cardíaco
El síntoma principal de la costocondritis es un dolor en el pecho que puede ser agudo, intenso o dar una sensación de presión. Este dolor suele localizarse en la parte frontal del tórax y, aunque es común en el lado izquierdo, también puede afectar a varias costillas .
El doctor Ernest Vina, reumatólogo de Banner – University Medicine, explica que el dolor característico de la costocondritis suele empeorar al respirar profundamente, al toser o al mover la parte superior del cuerpo .
Otros síntomas que pueden acompañar a la costocondritis incluyen sensibilidad o hinchazón en la pared torácica, una sensación de chasquido al mover el pecho, dificultad para respirar y problemas para dormir debido a las molestias .
Es importante tener en cuenta que este dolor puede extenderse a los brazos y hombros, lo que aumenta aún más la confusión con un posible ataque cardíaco. De hecho, el dolor de la costocondritis puede ser similar al asociado con enfermedades cardíacas, pulmonares, problemas gastrointestinales e incluso osteoartritis.
Causas y factores de riesgo de la costocondritis
En la mayoría de los casos, la costocondritis no tiene una causa clara. Sin embargo, los especialistas han identificado varios factores que pueden desencadenarla o estar asociados a su aparición :
- · Lesiones en el pecho, como un golpe o una caída.
- · Levantamiento de objetos pesados o movimientos repetitivos.
- · Infecciones virales, como infecciones respiratorias.
- · Esfuerzo por toser de forma intensa y prolongada.
- · Uso excesivo de los músculos del pecho al practicar deportes o hacer ejercicio extenuante.
Según la Clínica Mayo, esta afección aparece con mayor frecuencia en mujeres mayores de 40 años. El síndrome de Tietze, por su parte, es más común en adolescentes y adultos jóvenes, y afecta por igual a hombres y mujeres.
El tratamiento de la costocondritis: alivio y reposo
la costocondritis suele desaparecer por sí sola, aunque el proceso puede tardar desde unos días hasta varias semanas o incluso más . El enfoque del tratamiento se centra en aliviar el dolor mientras el cuerpo se recupera.
Medicamentos para el dolor:
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno o el naproxeno, son la primera línea de tratamiento para reducir el dolor y la inflamación. La Escuela de Salud Sant Joan de Déu también recomienda estos medicamentos para aliviar los síntomas.
Cuidados en casa:
Aplicar compresas calientes o una bolsa de hielo en la zona dolorida varias veces al día puede proporcionar un alivio significativo. También es importante evitar las actividades que empeoran el dolor, como levantar objetos pesados o hacer movimientos bruscos con el torso.
Terapias físicas:
Los ejercicios suaves de estiramiento de los músculos del pecho pueden ser de gran ayuda. La fisioterapia, que puede incluir estiramientos guiados y técnicas de fortalecimiento, también es una opción recomendada .
Cuándo el dolor en el pecho es una emergencia
Aunque la costocondritis es una causa benigna de dolor torácico, el síntoma en sí mismo nunca debe tomarse a la ligera. La Clínica Mayo y la Cleveland Clinic son enfáticas: si tienes dolor en el pecho, busca atención médica de urgencia para descartar causas que puedan poner en peligro tu vida.
Es especialmente importante acudir a urgencias si el dolor en el pecho:
- Es intenso o no desaparece con el reposo.
- Se acompaña de dificultad para respirar, sudoración o mareos.
- Se extiende a los brazos, la espalda, el cuello o la mandíbula.
- Se presenta junto con fiebre, pérdida de peso, sudores nocturnos o ganglios linfáticos inflamados.
Estos síntomas podrían ser indicativos de una afección grave, como un infarto o una embolia pulmonar, y no de costocondritis .
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