Qué es el «amor líquido» y cómo afecta tu relación de pareja
Con el aporte de la psicóloga Alicia González, experta en relaciones de pareja, te explicamos en qué consiste el "amor líquido", cuáles son los motivos que te introducen en ese tipo de relaciones y qué puedes hacer para no caer en ellas
La falta de Es importante conversar sobre el compromiso que hay dentro de la pareja en estos casos. Crédito: Shutterstock
En el mundo de las relaciones de pareja, en realidad no existe «amor líquido» y «amor sólido», sin embargo, el primero es un concepto que surgió del sociólogo y filósofo Zygmun Bauman, de origen polaco-británico, para referirse a un tipo de vida que es voluble y consumista, como los líquidos.
Aunque su definición fue generalizada, también lo trasladó al plano de pareja, refiriéndose a aquellas relaciones donde no hay compromiso, implicación ni calidez. No hay esfuerzo por un futuro y solo se satisfacen las necesidades personales y puntuales. En palabras definitivas: amor líquido.
Esa condición de tus emociones también se produce por el temor irracional a enamorarte, lo que se conoce como filofobia.
De acuerdo a la psicóloga Alicia González, experta en relaciones de pareja, explica que haber visto el «sufrimiento» en otras historias, quizás de tus padres, abuelos u otros amigos, terminan llevándote a relaciones donde el amor va y viene, se lo lleva la corriente y jamás se consolida. Es líquido.
«Buscamos no repetir patrones, en gran parte porque no sabemos cómo poder crear y mantener relaciones saludables, bien porque no hemos aprendido en el colegio, o porque tampoco tenemos buenos ejemplos en nuestra casa», analiza la psicóloga.
«A menudo creemos que ese amor bonito y seguro del hogar no está hecho para nosotros», agregó la especialista.

El equilibrio entre tus sentimientos y los de tu pareja cambian el «amor líquido» por algo sólido
Para evitar caer en el llamado «amor líquido», la psicóloga Alicia González te recomienda desarrollar la asertividad, que a su vez te permite crear un equilibrio entre tus sentimientos y los de tu pareja. Para ella es clave, porque es uno de los motivos que te engancha a personas que no te hacen feliz.
Asimismo, recomienda practicar un hábito fundamental en cualquier relación: «Voy a decir o actuar como a mí me gustaría que lo hicieran conmigo».
Si desde el principio trabajan de esa manera, ¡Eurerka! Pero si no es así, lo ideal es que intentes que se produzca esa conexión especial, que inicia por la comunicación con tacto.
Y en caso de que definitivamente no haya ese «feeling», lo mejor es darte cuenta de que la relación podría caer en un «amor líquido», un escenario que definitivamente no merece la pena. En conclusión: siempre analiza el «estado químico» de tu relación.

La información contenida en este artículo es solo para fines educativos e informativos y no pretende ser un consejo médico o de salud. Siempre consulte a un médico u otro proveedor de salud calificado con respecto a cualquier pregunta que pueda tener sobre una condición médica u objetivos de salud.