Por qué mi bebé vomita la leche materna

Las madres tienden a confundir el vómito con regurgitación, un reflejo que tiende a producirse en los primeros meses de vida. Si ocurre frecuentemente es necesario acudir al pediatra

mi bebé vomita la leche materna

Es fundamental prestar atención a la cantidad de leche que consume tu bebé en cada toma. Foto: Freepik

La lactancia es un momento madre-hijo que produce una conexión maravillosa, por lo que siempre hay deseo de que sea perfecto. Sin embargo, es común que los bebés presenten algunos problemas a la hora de consumir su leche materna y uno de ellos es la tendencia a vomitarla.

Aunque es un escenario que causa mucha preocupación en las mamás, no es algo que deba alarmarte, reseña el portal Enfamil. Para poder comprender por qué ocurre, también es necesario que entiendas la diferencia entre vomitar la leche materna y tener regurgitaciones, las cuales se presentan con frecuencia en los bebés.

Debido a que tu pequeño no tiene el sistema digestivo completamente maduro, es probable que los primeros meses de vida sufra de regurgitaciones, lo que también se conoce como reflujo gastroesofágico. Según expertos, este reflejo consiste en el regreso sin esfuerzo del contenido alimentario a través del esófago. Cuando esto ocurre, la leche materna se devuelve del estómago y la expulsa. Normalmente esto no debería perjudicar al bebé.

Cuando se trata de vómitos ya podría presentarse una ‘estenosis pilórica’, que se define como un engrosamiento (aumento del grosor) del músculo en la salida del estómago. Esta afección se presenta en bebés menores a los seis meses de edad y si se presenta en más de dos oportunidades es recomendable es acudir al pediatra para una adecuada evaluación.

4 razones por las que tu bebé vomita la leche materna

Exceso de leche

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Uno de los principales motivos para que tu bebé expulse su alimento es porque comió más de lo necesario. En este sentido las madres deben prestar atención a las dosis recomendadas, ya que si acumula más de la que su organismo tolera, sencillamente la devolverá.

Un recién nacido debería consumir entre 60 y 70 ml de leche materna, cada 3 o 4 horas. Al cumplir un mes la cantidad se eleva hasta 120 y 150 ml con una toma cada 4 horas.

No le está cayendo bien

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Normalmente sucede cuando el bebé no se alimenta de leche materna, sino de fórmulas especiales, y puede que no esté consumiendo alguna que no es ideal para él.

En caso de una alimentación complementaria, es muy recomendable que le consultes a tu pediatra para determinar cuál es el producto adecuado que necesita para su nutrición diaria.

Una infección estomacal

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Este ya es un cuadro más delicado. Tu bebé no solo vomitará la leche materna, sino que también presentará diarrea y seguramente fiebre, ya que podría tratarse de una infección estomacal.

Si es tu caso no pierdas tiempo y asiste cuanto antes a una consulta pediátrica para que pueda tratarlo.

Tu bebé está nervioso

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Claro que tu bebé puede sentir nervios en ese momento de su vida. Cuando está en ambientes ruidosos, donde hay conflictos o lo incitas bruscamente a su alimentación, esto le produce intranquilidad y tendrá una mala digestión.

Es fundamental que durante la lactancia tanto la madre como el pequeño reposen en un lugar silencioso, lleno de paz e incluso privacidad.

También es importante que la madre cuide su alimentación, ya que todo lo que coma será transmitido al bebé a través de la leche materna.

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