Diez cambios en casa para reducir el estrés y cuidar tu salud mental
El entorno donde vivimos impacta nuestra salud mental y pequeños cambios en la iluminación, el orden y los colores pueden reducir el estrés y la ansiedad
Ahorra tiempo en limpieza al adoptar hábitos diarios de orden en tu hogar. Crédito: Pixel-Shot | Shutterstock
La casa debería ser un refugio, pero para muchas personas se convierte en una fuente más de estrés. El desorden acumulado, la falta de luz natural o los espacios mal diseñados pueden afectar el estado de ánimo sin que siquiera lo notemos.
La organización Mental Health America (MHA) explica que nuestro entorno suele ser un reflejo externo de nuestro bienestar interior, ya sea confusión o paz. Querer vivir en un espacio que disfrutas es un paso fundamental para tu salud mental.
La psicóloga clínica Dra. Susan Albers, de la Clínica Cleveland, añade que «el entorno físico puede ser un desencadenante silencioso de ansiedad. Un espacio desordenado sobrecarga el cerebro y dificulta la concentración y la relajación».
Para mejorar tu entorno y así elevar tu bienestar, te presentamos 10 consejos respaldados por expertos en psicología, diseño y bienestar para transformar tu hogar en un aliado de tu salud mental.
1. Abre las cortinas y deja entrar la luz natural
La falta de luz solar puede contribuir a la depresión y al trastorno afectivo estacional (TAE). La experta Sahar Elhodiri Aker, fundadora de ichoosebeauty.com, recomienda abrir cortinas y persianas durante el día para que entre la mayor cantidad de luz posible.
Un estudio de la Universidad de Colorado Boulder publicado en 2023 encontró que las personas que reciben mayor exposición a la luz natural durante el día duermen mejor y reportan niveles más bajos de depresión y ansiedad.
Cómo aplicarlo: si es posible, coloca tu escritorio o área de descanso cerca de una ventana. Si tu hogar tiene poca luz natural, usa iluminación brillante de tonos cálidos en las habitaciones donde pasas más tiempo.
2. Deshazte del desorden, comienza por cinco minutos
El desorden y la salud mental pueden formar un círculo vicioso, ya que un espacio desorganizado aumenta el estrés, y este dificulta la capacidad de organizar.
Dai’ra Lewis, experta en diseño y organización del hogar, recomienda en un artículo del Mental Health America, comenzar con esta tarea poco a poco. «Tómate un tiempo hoy para elegir tu espacio favorito y despejar los rincones. Tener demasiado desorden en un rincón impide que la energía positiva lo llene. Al despejar el desorden, despejas la mente», dijo.
La Dra. Albers, por su parte, sugiere una técnica simple y fácil de aplicar si tienes problemas con la organización: «Pon una alarma por cinco minutos y ordena solo en ese tiempo. Ver un pequeño progreso reduce la sensación de abrumo y motiva a seguir».
Cómo aplicarlo: elige una silla, un escritorio o una esquina de la habitación. Ordena durante cinco minutos al día. No intentes hacerlo todo de una vez.
3. Elige los colores adecuados para cada habitación
La psicología del color tiene un impacto real en el estado de ánimo. Dai’ra Lewis experimentó con colores en su hogar y notó un cambio significativo: «Con los colores adecuados, mi mente no divagaba tanto y no me sentía despistada al entrar en mi habitación después de un largo día», dijo.
La Asociación Americana de Psicología (APA) afirma este dato, ya que según sus estudios existen ciertos tonos que pueden evocar respuestas emocionales específicas. Por ejemplo, los azules y verdes se asocian con calma y concentración, mientras que los amarillos y naranjas pueden estimular la energía y la creatividad.
Cómo aplicarlo:
- Azul: ideal para dormitorios, promueve la relajación.
- Verde: bueno para oficinas o espacios de trabajo, estimula la creatividad sin sobreexcitar.
- Rojo y naranja: úsalos en pequeños toques (cojines, cuadros) si buscas energía, pero evita saturar.
4. Incorpora plantas y naturaleza al interior
La biofilia, la conexión innata del ser humano con la naturaleza, capaz de brindar efectos comprobados en la salud mental. Un estudio de la Universidad de Hyogo en Japón encontró que tener plantas en el hogar reduce la fatiga mental y la ansiedad, incluso en personas que no se consideran «amantes de las plantas».
La organización Mental Health America destaca que incorporar elementos naturales, como plantas o materiales orgánicos, ayuda a crear una sensación de calma y conexión.
Cómo aplicarlo: comienza con una planta de bajo mantenimiento como sansevieria (lengua de suegra) o potus. Colócala en la sala o el dormitorio.

5. Usa aromaterapia con aceites esenciales
El olfato está directamente conectado con el sistema límbico, la región del cerebro que procesa las emociones y la memoria. Sahar Elhodiri Aker recomienda usar un difusor de aceites esenciales en casa para estimular el sistema nervioso y brindar paz.
Aceites con respaldo científico:
- Lavanda: múltiples estudios han demostrado que reduce la ansiedad y mejora la calidad del sueño.
- Rosa: asociada con efectos calmantes y reducción del estrés.
- Salvia esclarea (clary sage): útil para reducir el cortisol, la hormona del estrés.
Cómo aplicarlo: usa un difusor ultrasónico con 3-5 gotas de aceite esencial en la sala o el dormitorio. Pero cuidado, antes de hacerlo debes verificar que los aceites sean seguros para mascotas, si conviven con perros o gatos.
6. Crea un rincón libre de tecnología
La exposición constante a pantallas y notificaciones mantiene el cerebro en estado de alerta. La Dra. Albers sugiere crear un espacio en el hogar donde no se permitan dispositivos electrónicos.
Las personas que se toman descansos de la tecnología reportan niveles significativamente más bajos de estrés y mayor capacidad de concentración, asegura un estudio de la Universidad de California, Irvine.
Cómo aplicarlo: designa un sillón, una esquina o incluso un cojín en el suelo como «zona sin pantallas». Úsala para leer, tomar té o simplemente respirar.
7. Cuelga arte que te represente
Ver obras de arte estimula la mente y puede mejorar el estado de ánimo. Dai’ra Lewis recomienda llenar algún espacio de la casa con «arte individualista que te identifique».
La neuroestética, un campo respaldado por la APA, ha demostrado que la contemplación de arte que consideramos bello activa el circuito de recompensa del cerebro, liberando dopamina y generando bienestar.
Cómo aplicarlo: no necesitas piezas costosas. Una foto que te traiga buenos recuerdos, una impresión de tu artista favorito o incluso una pintura hecha por ti pueden cumplir esta función.
8. Abre una ventana cada día (incluso en invierno)
El aire fresco no solo renueva la energía del hogar, sino que también tiene efectos fisiológicos. Sahar Elhodiri Aker señala que «tomar aire fresco te despeja la energía y te ayuda a tener una mente más ágil».
La Asociación Estadounidense del Pulmón (ALA) explica que la mala ventilación interior puede acumular contaminantes que afectan la función cognitiva y el estado de ánimo.
Cómo aplicarlo: abre las ventanas al menos 5-10 minutos al día, incluso en días fríos. La ventilación cruzada (abrir ventanas opuestas) renueva el aire más rápido.
9. Establece zonas claras para descansar y trabajar
La falta de separación entre espacios de actividad y descanso puede dificultar que el cerebro se «desconecte». La psicóloga ambiental Dra. Sally Augustin, miembro de la APA, explica que cuando no hay límites claros entre áreas de trabajo y descanso, el estrés se prolonga y el sueño se ve afectado.
Cómo aplicarlo: si trabajas desde casa, intenta que el espacio de trabajo esté visualmente separado del área de descanso. Usa una pantalla, una estantería o incluso una luz diferente para marcar la transición.
10. Permítete un poco de caos organizado (no todo tiene que ser perfecto)
No todas las personas necesitan un hogar impecable para sentirse bien. Estudios recientes sugieren que un cierto grado de desorden organizado puede estimular la creatividad en algunas personas.
Dai’ra Lewis lo resume así: «Deja de hacerlo perfecto. Un poco de caos (organizado) incluso puede tener sus ventajas. Si sientes que te funciona ahora mismo, no fuerces un cambio drástico. Tu espacio siempre estará en proceso de desarrollo, y eso está bien».
Cómo aplicarlo: si el desorden no te genera ansiedad y sientes que te funciona para crear, no te obligues a un minimalismo que no es tuyo. El secreto es la intencionalidad, es decir, que el espacio esté diseñado para tu bienestar, no para cumplir estándares ajenos.
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