El corazón biónico francés que late al ritmo del cuerpo: así funciona el Aeson de Carmat
El corazón artificial Carmat se adapta al cuerpo en tiempo real, acelera el bombeo si caminas y lo desacelera si descansas
La empresa Carmat acumula 122 implantes en Europa, realizó su primer caso en Estados Unidos en mayo de 2026 Crédito: Shutterstock
El corazón artificial Aeson, diseñado por la empresa francesa Carmat, no solo reemplaza la función de ambos ventrículos, sino que se adapta en tiempo real al movimiento del paciente: acelera el bombeo si camina y lo desacelera si descansa.
Fabricado con materiales biocompatibles, válvulas de pericardio animal y sensores de presión que miden constantemente las necesidades del cuerpo, este dispositivo ha sido implantado en 122 pacientes en Europa y en mayo de 2026 logró su primer caso en Estados Unidos.
No obstante, el camino del pionero del corazón artificial ha estado lleno de obstáculos, ya que una quiebra financiera en 2025 obligó a refundar la empresa, que ahora lucha por consolidarse como puente al trasplante mientras negocia su reembolso en Francia.
Cómo funciona el corazón artificial Aeson
De acuerdo con la información publicada por la empresa Carmat en su sitio web y recogida por diversos medios especializados, el corazón artificial Carmat (Aeson) está fabricado con materiales biocompatibles que minimizan el rechazo, utiliza válvulas de pericardio animal (similar a las empleadas en válvulas cardíacas convencionales) e incorpora sensores de presión arterial que miden constantemente las necesidades del cuerpo.
Gracias a estos sensores, el dispositivo se autorregula, es decir, si el paciente camina o realiza ejercicio, el corazón acelera el flujo sanguíneo; si descansa, lo desacelera.
Un estudio publicado en el ASAIO Journal en abril de 2026, que analizó los primeros 10 receptores europeos del Aeson, concluyó que el dispositivo puede funcionar en “modo automático” durante largos períodos con apenas unos pocos ajustes externos.
Los investigadores registraron un cambio de configuración cada 11 meses una vez que los pacientes abandonaron el hospital. Seis de los pacientes recibieron el dispositivo como puente a trasplante, mientras que los cuatro restantes lo utilizaron como reemplazo permanente del corazón, con una mejora significativa en su calidad de vida.
Según los criterios clínicos recogidos por Reuters, el Aeson está indicado para personas con insuficiencia cardíaca biventricular terminal, una condición en la que ambos lados del corazón fallan simultáneamente.
A diferencia de los dispositivos de asistencia ventricular izquierda (como el HeartMate), que solo apoyan parcialmente la función cardíaca, el Aeson reemplaza completamente ambos ventrículos y elimina la necesidad de un donante humano inmediato. Funciona con baterías externas portátiles que permiten a los pacientes salir del hospital, caminar y recuperar actividades básicas mientras esperan un trasplante.
Primer implante en Estados Unidos: el hito de 2026
El 10 de mayo de 2026, según informó Pharmaphorum, cirujanos del Hospital Universitario de Duke en Carolina del Norte realizaron el primer implante del corazón artificial Carmat en Estados Unidos, como parte de un estudio de viabilidad temprana patrocinado por la propia empresa.
El ensayo clínico, detalla la publicación, incluirá a 10 pacientes con insuficiencia cardíaca terminal candidatos a trasplante. El objetivo primario es la supervivencia a 180 días después del implante, ya sea con el dispositivo funcionando o tras un trasplante exitoso.
Para garantizar la seguridad, los primeros tres pacientes serán seguidos durante al menos 60 días antes de proceder con los siete restantes. Este hito, señala Pharmaphorum, representa la expansión comercial y clínica más importante de Carmat desde su fundación.
La doble vida de Carmat: del éxito a la quiebra y el renacimiento
El camino del corazón artificial francés no ha sido lineal. Según EFE, la compañía original, Carmat SA, fue fundada en 2008 por el cirujano cardíaco Alain Carpentier y contó con el respaldo de la industria aeroespacial (Airbus y Safran). El primer implante en humano se realizó en el Hospital Georges Pompidou de París en diciembre de 2013, reportó la agencia.
Sin embargo, a pesar de los avances técnicos, la empresa acumuló pérdidas millonarias. Entre finales de 2021 y octubre de 2022, las implantaciones se suspendieron tras dos muertes atribuidas al dispositivo. Durante esa pausa, Carmat introdujo mejoras de seguridad (cambios en el diseño de la membrana y en los algoritmos de control) que, según datos de la compañía citados por Reuters, han estabilizado su funcionamiento.
Los problemas económicos se agravaron. El 30 de junio de 2025, Carmat SA se declaró en suspensión de pagos al no conseguir los fondos necesarios para continuar, informó EFE. Intentó incluso una campaña de crowdfunding online, un paso insólito para una empresa de tecnología médica, pero no logró reunir los 3,5 millones de euros que necesitaba con urgencia.
El tribunal de comercio de Versalles intervino y el 1 de diciembre de 2025 aprobó la única oferta de reestructuración, presentada por Pierre Bastid, presidente del consejo de administración y accionista histórico de la firma, según detalló Medscape France.
Nació así una nueva entidad, Carmat SAS, que conserva 88 de los 127 empleados, mantiene el soporte a todos los pacientes implantados, y ha fijado su hoja de ruta para 2026: obtener el reembolso del dispositivo por la Seguridad Social francesa, proseguir los ensayos clínicos en Europa y consolidar su expansión en Estados Unidos.
A medio plazo, la empresa se ha fijado el objetivo de alcanzar el equilibrio económico entre 2030 y 2031, una meta que, según Medscape France, requerirá tanto la aprobación regulatoria como la adopción generalizada del dispositivo.
¿Para quién está indicado? ¿Es una cura?
El Aeson no es una cura definitiva, sino una herramienta que ofrece tiempo y calidad de vida cuando no hay otra opción. Como señalan los médicos citados por la agencia EFE, este dispositivo puede prolongar la supervivencia durante meses o incluso años mientras se espera un trasplante, o funcionar como solución de larga duración en pacientes que no son candidatos a trasplante.
Según datos recopilados por Reuters, desde su primer implante en 2013 hasta la fecha, el dispositivo ha sido implantado en 122 pacientes en Europa. La tasa de éxito a un año, según los estudios citados por Science et Avenir, supera el 70% en los estudios más recientes, aunque la evidencia todavía es limitada.
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