Vivir cerca de carreteras concurridas podría arruinar tu salud mental: por qué
Un nuevo estudio de la Universidad de Harvard encontró que aquellas personas expuestas a concentraciones más altas de contaminantes provenientes del tráfico y fuentes industriales eran más susceptibles a desarrollar enfermedades como la depresión
Los autores esperan que sus hallazgos se orienten a soluciones preventivas basadas en la población, incluida la regulación de la calidad del aire, el control de emisiones y una planificación urbana más ecológica. Crédito: Pexels
¿Qué tan cerca vives de una carretera concurrida? Responder a esta pregunta podría darte luces sobre tu salud mental, porque si estás demasiado próximo a una, te podrías ver afectado negativamente, te explicamos por qué.
Un nuevo estudio de la Universidad de Harvard, publicado en JAMA Network Open, encontró que aquellas personas expuestas a concentraciones más altas de contaminantes provenientes del tráfico y fuentes industriales eran más susceptibles a desarrollar enfermedades de la salud mental, como la depresión.
La investigación examinó a cerca de 9 millones de participantes en los Estados Unidos, de los cuales más de 1.5 millones desarrollaron depresión en un período de 10 años. Todos eran mayores de 64 años.
La exposición al dióxido de nitrógeno (NO2) y las partículas finas conocidas como PM 2.5 de los motores, las fábricas, las estufas de leña y la agricultura; junto con el ozono (O3) que se produce a partir de su interacción con la luz solar durante los cálidos días de verano mostró una relación importante con esta enfermedad mental.

El autor principal del estudio, el Dr. Xinye Qiu de la Universidad de Harvard, dijo en un comunicado de prensa que no existe un umbral real para la exposición a la contaminación del aire, por lo que las sociedades futuras querrán eliminar esta contaminación o reducirla tanto como sea posible debido a que conlleva un riesgo real.
El Dr. Qiu expuso que entre las motivaciones del estudio está que hay evidencia existente sugiere asociaciones dañinas entre la contaminación del aire y las enfermedades neurodegenerativas entre los adultos mayores; pero la compresión de los impactos en los trastornos mentales de la vejez, como la depresión geriátrica, es bastante limitada.
“Esperamos que nuestro estudio fomente una mayor investigación sobre los posibles factores de riesgo ambientales, como la contaminación del aire y las condiciones de vida, para la prevención de la depresión geriátrica”
Los autores esperan que sus hallazgos se orienten a soluciones preventivas basadas en la población, incluida la regulación de la calidad del aire, el control de emisiones y una planificación urbana más ecológica.
También te puede interesar:

