Padres en EE.UU. pierden 6,858 minutos al año al transportar a sus hijos al colegio

El regreso a clases impacta el bolsillo de los padres y también su tiempo y su salud

padres llevan hijos a la escuela

Los padres pierden un promedio de 38 minutos diarios llevando a sus hijos a la escuela. Crédito: Shutterstock

Cuando llega el regreso a clases, la preocupación de los padres va más allá del gasto en los útiles escolarea, pues existe un recurso aún más valioso que se agota silenciosamente día tras día, el tiempo, así lo reveló una encuesta reciente realizada por Talker Research a 2,000 padres millennial de niños en edad escolar en Estados Unidos.

La investigación revela que el padre promedio pierde 6,858 minutos al año al volante, transportando a sus hijos hacia y desde sus actividades escolares.

Este estudio, encargado por Bob Evans, calcula que esos minutos equivalen a casi 15 jornadas laborales de ocho horas dedicadas exclusivamente a manejar.

«Cuando miras las cifras, los padres están pasando el equivalente a casi tres semanas laborales completas cada año escolar solo conduciendo de un lado a otro», señaló Jason Roche, vicepresidente de Bob Evans Farms, en declaraciones recogidas por Talker Research.

El dato habla del tiempo perdido en el tráfico, pero también de la creciente presión que el calendario escolar ejerce sobre las familias, un fenómeno que resuena con especial intensidad en la comunidad hispana, donde los horarios laborales extensos y la falta de redes de apoyo cercanas son una realidad cotidiana.

Un promedio de 38 minutos diarios que se acumulan en el calendario

La investigación revela que el simple hecho de llevar y recoger a los niños de sus actividades escolares consume un promedio de 38 minutos al día. Si esto se multiplica por los 180 días que dura el año escolar estándar, la cifra asciende a 6,858 minutos, pero el tiempo en el automóvil es solo una pieza del rompecabezas.

De acuerdo con el estudio, más de tres cuartas partes de los padres encuestados (el 77%) afirmaron que la temporada de regreso a clases hace que la vida cotidiana se sienta más agitada e impredecible, esto impulsado por la dificultad para conciliar el propio horario con el de los hijos, siendo la principal fuente de fricción para el 52% de los hogares.

Sacrificios personales y falta de sueño

Este esfuerzo que realizan los padres para hacer que todo encaje durante la temporada de regreso a clases tiene un precio. Y es que están sacrificando su tiempo personal y sus pasatiempos (49%) y, lo que es más preocupante, su sueño (40%).

La presión se intensifica a la hora de la cena, donde nueve de cada diez padres (el 90%) han enfrentado dificultades para idear cenas nuevas y atractivas para la familia.

Las principales barreras son la falta de tiempo para planificar (50%), tener un comensal exigente (46%) y la fatiga por tomar decisiones (45%). Para un 30% de los padres, la pregunta de «¿qué voy a cocinar esta noche?» se convierte en una preocupación que aparece varias veces al día.

Esto lleva a que cerca del 80% (78%) recurra a comidas rápidas y fáciles durante la temporada escolar para ahorrar tiempo. De hecho, más de la mitad (58%) ya ha aumentado el uso de comidas preelaboradas o de fácil preparación en comparación con el año pasado.

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