Cómo saber si la comida de tu pícnic se dañó: 5 señales de un médico
El doctor Mo Janson, médico general especializado, enumeró algunas señales con las que puedes detectar si tu comida sigue apta para consumir al momento de compartir un pícnic, de modo que no se te arruine el momento
Los alimentos de un pícnic se someten a temperaturas que no son las más adecuadas, por lo que es fundamental que estén lo más frescos posible. Crédito: Shutterstock
Ahora que se viene el verano, es común que surjan ideas recreativas como la de hacer un pícnic con tu familia o amigos. Sin embargo, en el proceso de llevar comida a un parque u otro lugar similar, pueden surgir errores que arruinan la «salud» de tus alimentos, convirtiéndose en un riesgo de intoxicación alimentaria.
El doctor Mo Janson, médico general y creador de contenido para Welzo, enumeró algunas señales con las que puedes detectar si tu comida sigue apta para consumir.

5 señales de que los alimentos de tu pícnic se dañaron y no debes comerlos
Tiene un olor extraño o poco agradable
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Antes de empezar a disfrutar del pícnic, asegúrate de que la comida conserve su olor delicioso, es decir, el que te incita a comer. Pero si notas que el aroma no es tan agradable, lo mejor es que tengas un plan B.
«Podría ser una señal de deterioro o crecimiento bacteriano. Los malos olores a menudo son el resultado de la descomposición de las proteínas o la presencia de bacterias dañinas, lo que indica que la comida ya no es segura para el consumo», explicó el doctor Mo Janson.
Parece tener moho
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Cuidado con este signo, porque hay quienes corta o apartan el pedazo que contiene moho, asegurándose de que el resto está perfecto para comer.
«El moho puede producir toxinas que son dañinas si se ingiere, y la decoloración a menudo indica el crecimiento de bacterias. Evite consumir alimentos con moho visible o cambios significativos de color», advierte el experto.
Igualmente, te explicamos por qué nunca debes comer un alimento con moho, así tenga solo un poco.
Cambió el sabor
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Si el olor de la comida no te convence, seguramente el sabor tampoco lo hará.
«Si la comida sabe o se siente desagradable, como si fuera demasiado ácida, amarga o arenosa, podría indicar que se está echando a perder», explica el doctor Mo Janson.
Esto puede suceder en los alimentos de un pícnic, quizás porque el traslado fue muy largo, los ingredientes que usaste no estaban frescos o dejaste la canasta en un lugar donde la temperatura no favoreció la conservación de la comida.
Tiene otra textura
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Además del olor o el sabor, la textura indica con precisión cuándo un alimento se ha echado a perder o va camino a perderse.
«Se debe al crecimiento bacteriano o cambios químicos en los alimentos, lo que los hace desagradables y potencialmente inseguros», dice el doctor Mo Janson.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también apuntan que un alimento que está dañado no necesariamente lo advierte por su textura.
«A menudo, el crecimiento bacteriano no tiene un impacto notable en los alimentos», apunta la agencia de salud.
No guardaste la comida correctamente
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Sobre todo si vas a llevarte sobras a un pícnic, es frecuente que al momento de comerla haya perdido el buen olor y sabor.
Pero todo parte del método que usaste para conservarla en casa. Quizás tiene demasiado tiempo, no estaba guardada en una temperatura adecuada o calentaste parte de ella y luego la volviste a almacenar.
Para que no falles en este proceso, te indicamos cómo debes guardar tus sobras de comida en el refrigerador y cuánto tiempo duran en buen estado.
Al ser el pícnic una actividad al aire libre, los alimentos se mantienen en las temperaturas ideales que necesitan para conservarse. En este sentido, es fundamental consumirlos frescos o haberlos almacenado previamente en buenas condiciones, de modo que tu compartir no se arruine.
