Mi pareja tiene un hijo con otra mujer: cómo hacer para que no sea un problema

El tiempo, la adaptación y los límites bien establecidos son aliados para que la relación con los hijos de tu pareja no presente inconvenientes

pareja con hijos

Acercarte y compartir con los hijos de tu pareja es fundamental en un intento de ser aceptada. Foto: Freepik

Este es uno de los escenarios más comunes en el mundo de las relaciones. Las experiencias amorosas del pasado repercuten en las siguientes, abriendo la posibilidad de toparnos con una persona que para entrar en tu vida sentimental debes aceptar el kit completo: los hijos.

Para que esta situación no sea un problema es necesario atravesar por un periodo de adaptación y honra, que luego te permite establecer tus límites o “reglas del juego”. Con el aporte del psicoterapeuta venezolano Carlos Fraga, te explicamos de qué se trata este proceso.

Conociste a un hombre que resultó maravilloso para tus gustos, por lo que están decidiendo formalizar una relación de pareja. Desde el principio supiste que tiene un hijo, fruto de un noviazgo o matrimonio anterior, por lo que ahora buscas ser aceptada y que la historia fluya con normalidad.

Tu relación también es con ese niño o niña

“Cuando usted se niega por aquella expresión orgullosa, tonta y llena de vanidad, que es: a mí tus hijos no me interesan, ni tu historia, porque ahora es de aquí en adelante. Usted está ignorando un principio de la vida y cuando se ignora la vida, uno es víctima de ella”, explica Carlos Fraga.

El especialista señala que la primera parte del proceso se centra en “buscar la posibilidad de conocer a ese hijo”. Pero al tiempo aclara que no vas a ser “la monedita de oro, porque inevitablemente eres una especie de intrusa o elemento nuevo”.

“Ese niño piensa: tú eres ese elemento que puede hacer feliz a mi papá, que no pudo ser feliz con quien yo soñaba, que era su mamá”, indicó el también conferencista.

pareja con hijos
La noticia de tener otra pareja que no sea mamá, no siempre sienta bien a los hijos, por temor o rechazo al cambio. Foto: Freepik

Adaptación y honra

Carlos Fraga advierte que “aunque suene muy duro, ese hijo no tiene por qué aceptarte, al menos no de primera, porque al inicio se atraviesa ese periodo de adaptación”. Sin embargo, afirma que tu papel no solo es brindarle amor a tu pareja, sino también honrar a ese hijo.

“Recuerda que ese niño o niña es producto del amor de ese hombre de quien tú te enamoraste, siendo un 50% de él. Si tú te niegas a amarlo o a ignorarlo, en aquellas frases de ignorancia y arrogancia, le estás dando la espalda al 50% de tu pareja. Eso va a repercutir en tu amor con ese hombre, eso te lo puedo garantizar, porque estás jugando con el amor”, explicó.

“Honrarlo significa: tú viniste antes que yo, por lo que reconozco la importancia que tienes y no voy a pelear por eso, sino que simplemente ocuparé mi importancia”, destacó Fraga.

Estableciendo tus límites

El experto comprende que hay una especie de “reino dividido, que no es tuyo”, el cual puede crearte incertidumbre. Pero reitera que trabajar la adaptación es el camino para que luego tú también puedas poner los límites.

“En estos límites está tu necesidad de que te dediquen tiempo y el respeto a tu casa, por ejemplo. Si ese hijo va a tu casa, perfecto, es bienvenido, pero que la respeta. Son cosas que puedes exponer sin abrir conflictos ni escándalos”, afirmó.

pareja con hijos
Las niñas suelen ser celosas con sus padres, cuando se trata de otra mujer que no sea su mamá. Foto: Freepik

¿Y qué pasa con la ex mujer de mi pareja?

Sobre este factor, Carlos Fraga fue tajante. “Tú no vas a poder hacer nada con la ex, ella es un fantasma. Lo que tú puedas hacer es con tu pareja y su hijo, allí es donde está tu referencia”.

Aseguró que la claridad, organización y amor al momento de establecer los límites es fundamental para que “esa ex no pueda manipular tu relación por medio de ese hijo”.

El psicoterapeuta advirtió que inevitablemente “siempre va a haber un tiempo de tensión”. Para explicar el punto citó al escritor irlandés Oscar Wilde: “No terminamos de botar aquello que no nos sirve, por miedo a que alguien lo recoja y sea feliz con eso”.

“Te imaginarás que en ella hay una tensión donde piensa: ‘que no sea feliz, porque si no pudo ser feliz conmigo, que no sea feliz con nadie’. Y allí está el drama que se vence con tus límites y espacio, pero siempre aceptando que ese es el kit completo”, concluyó.

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