Ejercitar a diario previene la diabetes, si vives en una ciudad con mucho esmog

Un nuevo estudio en China arrojó que las personas activas físicamente que viven en ciudades muy contaminadas, tienen menos riesgo de enfermarse de diabetes

Existe una relación entre la contaminación y la diabetes. / Foto: Standret - Freepik.

Existe una relación entre la contaminación y la diabetes. / Foto: Standret - Freepik.

Una nueva investigación publicada en la revista Diabetologia revela que la actividad física regular es una estrategia segura de prevención de la enfermedad de la diabetes para las personas que residen en ciudades muy contaminadas, refiere el portal Medical Xpress.

Este es el primer estudio que indaga sobre los efectos combinados de la actividad física y la exposición a la contaminación sobre el riesgo de diabetes tipo 2. Y es que además de existir evidencias que demuestran que el esmog es un factor de riesgo novedoso para el desarrollo de esta enfermedad,se ha descubierto que la actividad física aumenta la inhalación de partículas contaminadas del aire, lo que puede exacerbar los efectos adversos para la salud del daño del aire.

La relación riesgo-beneficio entre la contaminación del aire y la actividad física se ha convertido en una preocupación pública importante debido a que casi toda la población mundial (más del 91%) vive en un lugar donde la calidad del aire no cumple con las pautas de la Organización Mundial de la Salud.

Se necesitan con urgencia directrices de salud, especialmente en regiones con una contaminación atmosférica significativa, para informar a las personas si pueden beneficiarse de la actividad física, señala la investigación.

Cómo se hizo el estudio

En este estudio, los autores investigaron las asociaciones combinadas de actividad física regular y exposición crónica a material particulado ambiental con un diámetro menor de 2.5 μm (las llamadas partículas PM2.5) con la incidencia de diabetes tipo 2 en 156,314 adultos que se habían sometido a un un total de 422,831 exámenes médicos en Taiwán, donde la concentración anual de PM2.5 es alrededor de 2.6 veces mayor que el límite recomendado por la Organización Mundial para la Salud.

Los diagnósticos de diabetes se identificaron a partir de exámenes médicos, mientras que se estimó la exposición media de PM2.5 durante dos años en la dirección de cada participante utilizando un modelo basado en satélites. La información sobre la actividad física y una amplia gama de otras variables se recopiló mediante un cuestionario estándar autoadministrado.

En comparación con la actividad física alta, las actividades físicas moderada (31%) e inactiva o baja (56%) se asociaron con un mayor riesgo de diabetes. Los participantes con PM2.5 moderado (en un 31%) y alto (en un 94%) tenían un mayor riesgo de diabetes tipo 2 que los participantes expuestos a un PM2.5 bajo.

Los participantes con alta actividad física y bajo PM2.5 tenían un 64% menos de riesgo de diabetes tipo 2 que aquellos con actividad física inactiva o baja y alto PM2.5.

Los autores hallaron que los niveles altos de actividad física habitual combinados con niveles bajos de exposición crónica a PM2.5 se asociaron con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, mientras que los niveles bajos de actividad física habitual combinados con niveles altos de PM2 crónica .5 la exposición se asoció con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 .

Además, encontraron que “los beneficios de la actividad física habitual en la diabetes tipo 2 se mantuvieron estables en participantes con diferentes niveles de exposición a PM2.5”.

Un análisis adicional mostró que el efecto sobre el riesgo de diabetes parecía ser más pronunciado para niveles más altos de contaminación que para niveles más bajos de actividad física.

Asimismo, los autores señalan que las mejoras metabólicas provocadas por la actividad física, que previenen el desarrollo de la diabetes, han sido ampliamente discutidas.

La contaminación podría ejercer su efecto al causar inflamación en todo el sistema, incluso en los pulmones, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso central.

Un estudio anterior mostró que los contaminantes inhalados durante el ejercicio son solo una pequeña fracción de los inhalados en general por una persona, lo que podría explicar por qué el efecto de la actividad física sobre el riesgo de diabetes es similar incluso en diferentes niveles de contaminación.

Los autores concluyeron los hallazgos sugieren que la actividad física habitual es una estrategia segura para la prevención de la diabetes para las personas que residen en áreas relativamente contaminadas y debe promoverse. “Nuestro estudio refuerza la importancia de la mitigación de la contaminación del aire para la prevención de la diabetes”.

El estudio estuvo a cargo del doctor Cui Guo y el profesor Lao Xiang Qian, de la Facultad de Medicina de la Universidad China de Hong Kong, RAE de Hong Kong, China, y el doctor Hsiao Ting Yang, del Instituto de Ciencias de Evaluación de Riesgos, Universidad de Utrecht, Utrecht, Países Bajos.

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