Cómo cuidar tu microbiota intestinal para mejorar la piel de forma natural
Un desequilibrio en la microbiota intestinal puede desencadenar inflamación que se refleja en acné, dermatitis o psoriasis
Los alimentos fermentados mejoran la microbiota intestinal Crédito: Orawan Pattarawimonchai | Shutterstock
En los últimos años, la investigación científica ha confirmado la existencia del eje intestino-piel. Un sistema de comunicación bidireccional entre el sistema digestivo y la piel que involucra al sistema inmunológico, las hormonas y, fundamentalmente, a la microbiota intestinal.
Un estudio publicado en Gut Microbes en marzo de 2025 describe este eje es como una red compleja en la que los microorganismos que habitan el intestino y la piel intercambian señales constantemente a través de citoquinas, metabolitos y neurotransmisores.
Cuando la microbiota intestinal está desequilibrada, un estado conocido como disbiosis, puede afectar la barrera intestinal, aumentar la permeabilidad y desencadenar inflamación que termina manifestándose en la piel.
Lo que la ciencia ha comprobado sobre el acné y el intestino
La evidencia más sólida sobre esta conexión está en el acné, la psoriasis y la dermatitis atópica. Una revisión sistemática publicada en junio de 2025 en The Microbe analizó 19 estudios con pacientes adultos y encontró hallazgos contundentes:
- En pacientes con psoriasis, la microbiota intestinal mostró una disminución de Actinobacteria y un aumento de Firmicutes, lo que se correlaciona con niveles elevados de marcadores inflamatorios.
- La dermatitis atópica se caracteriza por poblaciones reducidas de bacterias beneficiosas, particularmente Bifidobacterium y Lactobacillus, asociadas significativamente con brotes cutáneos y gravedad de la enfermedad.
- Las intervenciones terapéuticas con probióticos demostraron una mejora en la diversidad microbiana y una reducción de la inflamación en varias afecciones inflamatorias de la piel.
Otra revisión publicada en 2025 en World Journal of Gastrointestinal Pathophysiology confirma que la disbiosis intestinal contribuye a la inflamación sistémica que exacerba el acné y otras afecciones cutáneas.
Alimentos fermentados: la evidencia científica
Los alimentos fermentados han sido objeto de investigación por sus efectos en la piel. Un estudio publicado en Fermentation en julio de 2024 analizó nueve alimentos fermentados tradicionales de la isla de Jeju (Corea) y encontró que:
- Los extractos de estos alimentos fermentados inhibieron la producción de óxido nítrico (marcador de inflamación) y melanina en modelos celulares, de forma dependiente de la concentración.
- Las especies bacterianas dominantes incluyeron Latilactobacillus sakei, Tetragenococcus halophilus y Bacillus subtilis, todas con potencial probiótico.
- Las pruebas de irritación cutánea primaria confirmaron que estos extractos no causaron efectos adversos en la piel humana, lo que sugiere su potencial como ingredientes cosméticos con propiedades antiinflamatorias y antimelanogénicas.
Lo que puedes hacer desde hoy
Los especialistas coinciden en que la alimentación es el paso principal para que la microbiota intestinal aporte beneficios para mejorar a piel. Estos son:
1. Incorporar alimentos fermentados con regularidad: el consumo regular de kéfir, yogur natural o chucrut puede aumentar la diversidad microbiana intestinal. Los estudios muestran que estas prácticas se asocian con mejoras en la inflamación cutánea.
2. Aumentar el consumo de fibra prebiótica: la fibra presente en ajo, cebolla, espárragos, avena y legumbres alimenta a las bacterias beneficiosas y favorece la producción de ácidos grasos de cadena corta, que reducen la inflamación sistémica .
3. Reducir ultraprocesados y azúcares refinados: las dietas ricas en azúcar y alimentos ultraprocesados favorecen el crecimiento de bacterias proinflamatorias y están asociadas a mayor severidad de afecciones cutáneas.
4. Considerar suplementos probióticos con asesoramiento profesional: cepas como Lactobacillus y Bifidobacterium han mostrado efectos positivos en dermatitis atópica y psoriasis. Sin embargo, la evidencia sugiere que la respuesta puede variar según la genética y la composición inicial de la microbiota de cada persona.
5. Prestar atención a las señales digestivas: hinchazón, estreñimiento o diarrea frecuentes pueden ser señales de disbiosis. La investigación actual muestra que la permeabilidad intestinal aumentada se correlaciona con síntomas gastrointestinales y cutáneos.
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