Aleja a tus hijos del tabaco y el vapeo con estos trucos sencillos

Conversar desde temprano, dar el ejemplo y crear espacios libres de humo son algunas de las estrategias que recomiendan expertos para prevenir el tabaquismo

Aplicaciones gratuitas para dejar de fumar

Uno de los factores más importantes para prevenir el consumo es la comunicación dentro del hogar.  Crédito: Shutterstock

El aumento del vapeo y el consumo de tabaco entre jóvenes se ha convertido en una preocupación para padres, educadores y especialistas en salud. Aunque en muchos países el consumo de cigarrillos tradicionales ha disminuido, los dispositivos electrónicos y otros productos de tabaco continúan atrayendo a nuevas generaciones.

De acuerdo con la American Heart Association, evitar que los jóvenes comiencen a fumar o vapear es vital para proteger su salud a largo plazo, ya que la mayoría de los fumadores adultos iniciaron el hábito durante la adolescencia.

Importancia de la prevención a tiempo

Los especialistas advierten que la adolescencia es una etapa crítica, ya que cada día, alrededor de 2,000 adolescentes en Estados Unidos prueban su primer cigarrillo, y cientos de ellos terminan convirtiéndose en fumadores habituales.

Asimismo, el consumo temprano puede tener consecuencias graves. Un informe del U.S. Surgeon General citado por la American Heart Association, revela que millones de jóvenes podrían morir prematuramente por enfermedades relacionadas con el tabaquismo si la tendencia continúa.

Este riesgo no se limita a los cigarrillos tradicionales, pues los jóvenes también están expuestos a otros productos como cigarrillos electrónicos, vapeadores, cigarros, tabaco sin humo o narguiles, muchos de ellos con sabores que los hacen más adictivos y difíciles de dejar.

Una persona puede ayudar a su pareja en el proceso de dejar de fumar.
Si los padres o familiares cercanos fuman, es muy probable que los jóvenes adopten este hábito.
Crédito: Patcharanan | Shutterstock

Conversar temprano y con frecuencia

Uno de los factores más importantes para prevenir el consumo es la comunicación dentro del hogar. Expertos en salud recomiendan que los padres comiencen a hablar sobre los riesgos del tabaco desde edades tempranas y mantengan conversaciones abiertas a medida que los niños crecen.

Estas conversaciones no deben limitarse a advertencias o regaños que más que enseñarles, le provoquen miedo de confesar o comunicarse. Lo más efectivo es escuchar las dudas de los niños, responder preguntas con honestidad y explicar que todos los productos con nicotina, incluidos los vapeadores, pueden generar adicción.

Prepararlos para la presión social

La adolescencia es una etapa marcada por la necesidad de pertenecer a un grupo y ser aceptados como iguales. Por eso, otro paso importante es preparar a los jóvenes para situaciones en las que amigos o compañeros puedan ofrecerles cigarrillos o vapeadores.

Hablar sobre estas situaciones practicando respuestas para decir “no” y defender su postura ante cualquier intento de manipulación, puede ayudar a los adolescentes a manejar la presión social con mayor seguridad.

Igualmente, es importante recordarles que, aunque parezca lo contrario, la mayoría de los adolescentes no consume tabaco ni vapea, lo que puede reducir la percepción de que se trata de un comportamiento común.

El ejemplo de los adultos cuenta

Los especialistas de la American Heart Association coinciden en que el comportamiento de los padres influye directamente en las decisiones de los hijos.

Mantener un hogar libre de humo y evitar fumar o vapear frente a los niños son medidas de importancia que reducen la probabilidad de que adopten estos hábitos.

Crear espacios libres de tabaco

Otra estrategia recomendada, esta vez por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), es establecer reglas claras dentro del hogar.

No permitir fumar o vapear en la casa ni en el automóvil familiar ayuda a reforzar el mensaje de que el consumo de tabaco no es una conducta aceptable.

Además, los expertos aconsejan involucrar a la escuela y la comunidad en programas educativos que informen a los jóvenes sobre los riesgos de la nicotina.

Qué hacer si un adolescente ya fuma

Si un joven ya está fumando o vapeando, los padres o familiares deben evitar castigos o confrontaciones agresivas que empeoren la situación. En su lugar, es mejor intentar comprender las razones detrás del comportamiento y ofrecer apoyo para dejar el hábito.

Existen programas diseñados específicamente para adolescentes que brindan herramientas y acompañamiento para abandonar el consumo de tabaco y nicotina. La CDC también aconseja hablar con su médico sobre cómo obtener ayuda para dejar estas prácticas.

Asimismo, en los Estados Unidos está habilitado el número 1-800-QUIT-NOW o visitar Teen.smokefree.gov para conocer estrategias o programas a los que puedes acceder para erradicar este hábito.

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